Concepto de disquisición

La palabra disquisición se originó en el latín “disquisitionis” que a su vez es el resultado del verbo “disquirere” que se traduce como examinar o indagar.

Una disquisición es un análisis pormenorizado sobre un asunto específico, que puede referirse al tema principal del que se está tratando o a asuntos secundarios, conexos de modo directo o indirecto.

Cuando alguien se centra en descubrir hasta los mínimos detalles de un tema que está investigando, ya sea por propia curiosidad, para resolver un problema, por encargo, para hacer un aporte científico, etcétera, realiza una disquisición, para lo que pone en juego su capacidad racional al máximo, para no dejar escapar ni siquiera los datos o aspectos más insignificantes.

Por ejemplo: “Hice una disquisición sobre las posibles consecuencias de cambiar de trabajo, y llegué a la conclusión de que el riesgo es demasiado alto, así que elegiré la seguridad de conservar mi empleo”, “No fueron suficientes mis disquisiciones al elaborar mi trabajo de tesis, ya que me lo desaprobaron pues consideraron que las hipótesis no estaban suficientemente probadas” o “Debes hacer disquisiciones si quieres hacer un trabajo de investigación serio y responsable, centrándote en el tema principal que has elegido y buscando todos sus aspectos como objeto de reflexión”.

Es positivo realizar disquisiciones, para llegar a conclusiones lo más certeras posibles, pero cuando las disquisiciones se alejan del tema principal para indagar sobre aquellos asuntos que tienen una conexión muy remota con él, pueden ocasionar pérdidas de tiempo y desviar el foco de la investigación hacia cuestiones estériles o poco relevantes. Ejemplos: “Deja de hacer disquisiciones sobre lo que podría haber pasado si la víctima no hubiera pasado a esa hora por el lugar, ya que no aporta nada a la resolución del asunto, está probado que estuvo en ese lugar y ahora las disquisiciones deben hacerse en cómo, cuándo y por qué se produjo el ilícito, y quién fue su autor” o “Evita hacer disquisiciones sobre el origen del problema pues tu trabajo se centra en las consecuencias, pues de lo contrario será muy largo, y excederás el límite máximo de extensión con asuntos que no corresponden al tema específico”.

Carl Friedrich Gauss (1777-1855) fue un científico alemán que escribió un libro cuya traducción al español es Disquisiciones aritméticas”, sobre teorías elementales y algebraicas de números, aunque excluyó los números irracionales, que se publicó en el año 1801. Este genio escribió el tratado, en 1798, con tan solo 21 años, el que está dividido en siete secciones, donde analiza teorías de matemáticos reconocidos e incorpora las propias. Es considerado un gran aporte a la teoría algebraica de números, despertando el interés de muchos matemáticos