Concepto de objeción

La palabra objeción, se originó en el vocablo latino “obiectionis”, integrado por el prefijo de oposición “ob” más el verbo “iacere” en el sentido de “lanzar”. Una objeción es una manifestación en contra de lo que otro dice o hace.

Cuando no se está de acuerdo con las afirmaciones o acciones de otra u otras personas, se plantea una objeción, que importa un desacuerdo u oposición, que puede o no estar fundada. En el primer caso, se expresan argumentos, sobre los motivos que llevan a no estar de acuerdo.

En Política

En las sociedades democráticas, está permitido el disenso y pueden, por lo tanto, formularse objeciones, en el tratamiento de las leyes, que serán o no, tenidas en consideración, dependiendo de su solidez argumentativa, decidiéndose por mayoría, estando representadas en las Cámaras, tanto las mayorías como las minorías. En las autocracias, sin existencia de división de poderes, los mandatos son impartidos por el dictador, no permitiéndose objetarlos.

Ejemplos de uso: “El abogado defensor planteó objeciones a las preguntas que el Fiscal le hacía a su cliente por considerar que no se relacionaban con la imputación”, “Los alumnos plantearon objeciones para la orden del maestro de reunirse en la escuela un día sábado”, “Hubo objeción de los contribuyentes ante la suba de impuestos” o “Al exponerse el plan de trabajo, el jefe preguntó si existían objeciones por parte de los trabajadores”.

Objeción de conciencia

Los mandatos de la conciencia individual son impuestos por las normas éticas, que se basan en valores personales, éticos o religiosos, que muchas veces pueden no coincidir con órdenes o leyes provenientes de los poderes estatales. Por este motivo, se considera un derecho subjetivo, negarse a obedecer esos mandatos, amparado en la objeción de conciencia. Sin embargo, esto no es aceptado por todas las legislaciones del mundo. Se plantea, entre otros casos, cuando quienes pertenecen a la religión Testigos de Jehová se niegan a venerar símbolos patrios, recibir sangre por transfusión o servir militarmente a su país; cuando los médicos se niegan a realizar abortos en países donde está legalizado, o cuando los menonitas no mandan a sus hijos a cumplir con la enseñanza formal obligatoria. La oposición al servicio militar también fue plantada por motivos no religiosos, sino basados en el principio de la no violencia, por ejemplo, durante el franquismo. Esto inició lo que luego se conoció como movimiento de insumisión, que duró desde 1980 hasta 2001, cuando finalmente se suprimió la obligatoriedad del servicio militar en España.