Concepto de rejuvenecer

Rejuvenecer es un verbo pronominal, de tercera conjugación e irregular, que se integra por los siguientes términos tomados de la lengua latina: el prefijo de retroceso “re”, el adjetivo “iuvenis” que se traduce como “joven” y “scere” que indica que se trata de un proceso. Rejuvenecer es la acción de que alguien que perdió la juventud, pueda recuperarla.

Los seres vivos sufren un proceso de deterioro debido a la acción del tiempo, el proceso de envejecimiento, que es totalmente natural, y parte del ciclo vital.

En los humanos, envejecer, que no comienza para todos al mismo momento, pero es gradual e incontenible, es algo que ocurre luego de los 30 años, y se hace cada vez más ostensible, hasta que aparecen las arrugas, las canas, la fragilidad ósea, los órganos pierden funcionalidad, hay deterioro cognitivo, etcétera; en todo lo cual, la disminución de la función hormonal cobra un importante rol.

La belleza, fuerza y la energía de la juventud, poco a poco se van perdiendo, especialmente si se añade la presencia de enfermedades y no se ha llevado una vida saludable.

Los humanos siempre se han desvelado por hallar una razón para vivir, conservarse jóvenes y evitar la muerte.
Un mito antiquísimo, que se remonta al siglo IV antes de nuestra era, relatado desde las Historias de Heródoto, habla de la existencia de la fuente de la eterna juventud, que permite que el organismo rejuvenezca. En este libro se relata que gracias a esa fuente, los etíopes vivían una vida larga y sana.

Sin embargo, rejuvenecer de modo milagroso, hoy en día resulta estar descartado. Lo máximo a lo que podemos aspirar es a retardar el proceso de envejecimiento orgánico y lograr un rejuvenecimiento a nivel estético, con masajes, cremas, maquillajes y cirugías. Ejemplos: “Me teñí y me corté el cabello y rejuvenecí 10 años”, “Desde que como más frutas y verduras siento que rejuvenecí, recuperando mi vitalidad”, “Estas cremas antiarrugas permiten rejuvenecer en unas pocas semanas” o “Recurriré a una cirugía para hacer desaparecer mis arrugas y mostrar una apariencia rejuvenecida”.

También puede lograrse el rejuvenecimiento espiritual, con la tranquilidad y paz interior, la búsqueda de placeres del alma, el cultivo del intelecto; ya que la edad del espíritu no coincide con la edad cronológica. Alguien puede sentirse viejo a los 20 años, y joven a los 80; y quien ha perdido las ganas de vivir, y tiene un alma envejecida, puede rejuvenecer en cualquier momento. Ejemplo: “Cuando el hombre, joven, pero angustiado y envejecido por la desaparición de su hijo, tuvo noticias de que estaba bien, rejuveneció en un instante”.