Concepto de alexitimia

La palabra alexitimia es bastante reciente. Data del año 1972 y fue acuñada por Peter Sifneos, un profesor de la universidad de Harvard, de origen griego, radicado en Estados Unidos, especialista en psiquiatría, uniendo los siguientes términos griegos: el prefijo de exclusión “a” y el vocablo “lexis” que puede traducirse como palabra.

Padecen alexitimia quienes no pueden sentir emociones como la mayoría de las personas, y, por ende, reconocerlas, y manifestarlas. Afecta mucho su vida social y también sus propias vivencias, ya que, al mostrarse insensibles ante las manifestaciones externas, la gente tiende a juzgarlos mal y excluirlos, desconociendo que esta falta de sensibilidad es involuntaria. Son personas que tienen escasas o nulas ilusiones o fantasías, y por eso conformistas; son callados, pero a diferencia de los tímidos que se refugian en su mundo interior, los alexitímicos no realizan introspecciones. Su estilo de pensamiento es concreto y práctico, y al no estar dominado por ninguna emoción, es totalmente racional. Carecen de empatía y de atracción hacia otros, incluso sexual. Ante los conflictos, reaccionan de modo impulsivo y agresivo hacia sí mismos y los demás, al no poder traducir en palabras lo que siente. Por eso es sumamente peligroso si alguien con estas características ocupa una posición de poder.

Es frecuente que se exprese a través de trastornos psicosomáticos y en toxicomanías. Es mucho más común entre los varones.

Si bien puede deberse esta condición a haber vivido situaciones traumáticas, comúnmente ocurre por problemas neurológicos siendo habituales (85 %) dentro del espectro autista. Es un problema psicológico que se verifica en depresiones y traumas afectivos; y puede ser neurológico, ya que estudios demostraron daños cerebrales en zonas receptoras emocionales. El cerebro en su zona derecha, es el que recibe las emociones y es el lado izquierdo, el que puede reconocerlos y verbalizarlos. Los pacientes que han sufrido un accidente cerebro vascular o tienen tumores en el cerebro, presentan muchas veces estas conductas y ausencia de verbalización de lo que sienten, confundiendo emociones con otras sensaciones.

El alexitímico sufre y se percibe mal, pero no puede identificar qué es lo que siente, si tristeza, enojo, furia o rencor. O puede sentirse bien pero no lo asocia con una emoción específica. Es por ejemplo no diferenciar entre amistad y amor.

Hay casos más graves que otros, y pueden mejorar mucho con ayuda psicológica, para tratar de exteriorizar las emociones reprimidas.