Concepto de arribar

El verbo de primera conjugación arribar, procede en su etimología del latín “arripare”, integrado por el prefijo “ad” que puede traducirse como “hacia” y por “ripa” en el sentido de “orilla”, por lo cual arribar significa de modo literal, llegar o alcanzar la orilla, o sea, cuando la nave llega al puerto, pero por extensión, se aplica a desembocar en el destino previsto o al que nos acercamos, involuntariamente, ya sea por tierra, por agua o por aire, por ejemplo: “Si viajo en mi automóvil arribaré en la ciudad que elegí para vacacionar más temprano que si lo hago en ómnibus”, “El barco arribó al puerto de destino en el horario programado” o “El arribo del avión se produjo en un aeropuerto de emergencia, por desperfectos técnicos”.

Arribar puede ser también la acción de dejarse llevar una nave a merced del viento. Cuando varios buques llegan al unísono, se habla de “arribar a un tiempo” y es un procedimiento usual en táctica naval. Cuando un navío va acercándose a la orilla de modo paulatino y por tramos, se dice que está arribando por palmos.

En las estaciones de trenes u ómnibus, en los aeropuertos y en los puertos, suele haber carteles que indican la hora de partida y de arribo de los diferentes medios de transporte públicos. Ejemplos: “Llegué al aeropuerto a buscar a mi primo que llega de Europa, y al fijarme la hora de arribo, decía que había tocado tierra hacía más de una hora, y el pobre me estaba esperando muy cansado” o “La hora de arribo del tren en el que viaja mi tía se atrasó una hora, y lo publicaron en la cartelera”.

También se usa para indicar que alguien ha llegado a un lugar: “Los invitados arribaron a la fiesta bastante más tarde del horario previsto” o “Arribaré a la casa de mis suegros luego del trabajo”, o que se produjo un fenómeno natural: "Ha arribado un frente frío que se instalará en la zona toda la semana".