Concepto de desvalijar

Desvalijar es un verbo regular de primera conjugación, integrado por el prefijo de separación “des” y por el vocablo italiano “valigia”, en el sentido de “pequeño baúl”, receptáculo cuadrado o rectangular generalmente de cuero y cerrado, con un asa, que sirve para transportar efectos personales. El sufijo “ar” es formador de verbos.

Desvalijar es quitar a alguien su “valija” en el sentido de sus pertenencias, no importando si en realidad las lleve dentro de una maleta, en sus bolsillos, o en otro lugar; o se las tomen de sus casa u oficina.

Alguien puede ser desvalijado por un robo (ataque violento) por un hurto (sin violencia) por haber sido engañado o por haber apostado todo su dinero. La víctima del hecho puede estar presente o no.

Ejemplos: “Me desvalijaron mientras iba a mi casa desde el trabajo, apuntándome con un arma”, “Quedé desvalijado al apostar todos mis ahorros en las carreras de caballos”, “El pícaro me desvalijó diciéndome que si le daba mi dinero lo invertiría en un negocio muy redituable, y desapareció”, “Dejé estacionado mi auto con mis efectos personales adentro, y en cuestión de minutos, rompieron la ventanilla y me desvalijaron” o “Desvalijaron mi casa mientras estaba con mi familia de vacaciones”.

Quienes son autores de un desvalijamiento son malhechores, que actúan al margen de la ley, sin respeto por la propiedad ajena, y que pueden llegar a lastimar o a matar a sus víctimas, en ocasión del robo, en algunos casos; siendo sus penas variables de acuerdo al modo de comisión del hecho (si medió violencia, si fue en banda, etcétera).
Las víctimas pueden ser cuidadosamente estudiadas para comprobar sus bienes, asegurándose un fructífero botín, y sus hábitos, para aprovechar la mejor oportunidad de desvalijarlo; o ser elegidas al azar. Los que son desvalijados reaccionan de muy diferentes maneras: si no se dan cuenta en el momento, pues lo han engañado o sustraído los bienes mientras estaban distraídos; el enojo, la bronca y la impotencia, aparecerán al comprobar lo que les sucedió; y si se dan cuenta, pueden responder pasivamente, dando todo lo que les piden para resguardar su vida; o defenderse, siendo esto último no recomendable, salvo que sea como último recurso, cuando se sabe que de todos modos los matarán.