Concepto de arrimar

Arrimar es un verbo de origen etimológico incierto, y se usa en el sentido de acercar o aproximar, poner una cosa material o inmaterial o un sujeto, al lado de otro objeto o sujeto, o sobre o debajo de él, iniciando así algún contacto físico, aunque sea mínimo o de cercanía.

Ejemplos: “Los amigos se arrimaron al fogón para beber unas copas, mientras entonaban bonitas canciones”, “Debes arrimar más los muebles para lograr tener mayor espacio para pasar”, “Arrimé la biblioteca a la pared, y ensucié la pintura”, “No te arrimes tanto a Juan que está enfermo y te puede contagiar”, “Si no te arrimas al resto de los invitados lo pasarás mal en la fiesta, pues te sentirás muy solo” o “Arrima la escalera para que quede más cerca del lugar que debo alcanzar”.

Se dice que los números, tiempos o cuentas se arriman, también cuando se acercan: “Al fin las ganancias de mi negocio se arriman a los resultados que quería obtener”, “Llegaste arrimando a la hora de salida del avión”, o “El resultado al que llegaste con tu cuenta se arrima (se aproxima) a la solución correcta, aunque no es exacto”.

También se usa coloquialmente en el sentido de golpear: “Me arrimó un par de puñetazos, cuando lo insulté”.

También para hacer referencia a acercarse a un saber o conocimiento: “Luego de leer varias veces el texto, me estoy arrimando a entender su significado”, “No alcanzo a arrimarme a comprender esta definición” o “El profesor solo nos arrimó al tema, ahora nosotros debemos investigar para profundizarlo”.

Apoyarse en otra persona, para sostenerse o descansar, o para buscar en ella un apoyo moral o material, como cuando se dice “arrimar el hombro” para ayudar a otro: “Me arrimó su hombro para poder llorar sobre él, y sentirme acompañado en mi dolor”.