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Concepto de aturdimiento

Aturdimiento designa la acción y el efecto del verbo aturdir, palabra que se derivó del latín “turdus” que significa “tordo”. El tordo es un pájaro también conocido como zorzal, del que se dice que cuando consume uvas y aceitunas en demasía se atonta y “pierde la cabeza”.

Alguien padece de aturdimiento cuando se siente confundido y no puede pensar con claridad, estando sus sentidos afectados, como consecuencia de varias causas, entre ellas: ingesta de alcohol o drogas, de ciertas medicinas, por hipotensión, por algún golpe o traumatismo, por soportar ruidos demasiado intensos, por un shock emocional, etcétera.

Ejemplos: “Luego de la colisión el automovilista salió de su vehículo mareado y con signos evidentes de aturdimiento, ya que no entendía bien donde se encontraba”, “Tras enterarme de la muerte de mi madre sentí un aturdimiento desesperante que me impedía pensar con claridad” o “En la fiesta de casamiento de mi primo la música estaba a un volumen tan alto que me aturdió”.

Puede ocurrir también que alguien se sienta aturdido por recibir demasiada información: “El profesor me aturdió con tantas explicaciones y ya no pude seguir el desarrollo de la clase” o “Voy a descansar un poco de estudiar ya que leí tanto que estoy aturdido y ya no entiendo lo que dice el texto”.

Hay que tener en cuenta que el aturdimiento, si no se identifica la causa, puede alertar y ser un síntoma de una enfermedad o un problema de salud grave, de tipo neurológico. Por ello si alguien está aturdido por consumir por ejemplo un tranquilizante o por haber vivido una situación estresante, esto será pasajero y revertirá con el paso del tiempo, cuando pase el efecto de la medicina o la persona se relaje, pero en otros casos, cuando dudamos del origen del aturdimiento y este no cesa es conveniente consultar al médico. El ACV (accidente cerebro-vascular) presenta el aturdimiento como uno de sus síntomas y está provocado por la falta de llegada de oxígeno al cerebro. Puede tener gravísimas secuelas.