Concepto de aullido

La palabra aullido, es el resultado de la acción de aullar, que se originó en el latín “ululare”. El lobo es un animal que aúlla y de allí podría provenir su nombre. Un aullido es un grito agudo y prolongado, en ocasiones lastimero (auuuu) lo que sugiere que nació como sonido onomatopéyico; que emiten algunos animales cuando están tristes, padecen de dolor, aunque también puede ser de alegría, o por querer comunicarse. Además de los lobos, también aúllan los perros, los dingos, los coyotes, los chacales y los zorros.

Los lobos, que suelen verse con más frecuencia por las noches, pues son animales de hábitos noctámbulos; cuando se encuentran en soledad suelen aullar para que los escuche la jauría y así reencontrarse con ella. También lo hacen para comunicarse con lobos de otra jauría, o para avisar la invasión de su territorio a sus compañeros de manada. Los lobos y lobas dominantes tienen un aullido más largo e intenso. Se dice que le aúllan a la luna, especialmente cuando hay luna llena, porque para aullar arquean hacia arriba su cabeza, aunque esto es solo un mito.

Aullido, en sentido figurado, se aplica a toda voz humana que se expresa en forma parecida a la de los animales que aúllan, siendo sinónimo de un grito agonizante: “ El hombre aulló de dolor cuando recibió la puñalada”.

En 1955, el poeta estadounidense de ascendencia rusa, Irwin Allen Ginsberg, budista, e importante representante de la Generación Beat (que valoró la filosofía oriental y la libertad sexual y se opuso al consumismo, al materialismo y al militarismo) escribió un poema llamado “Aullido”, que se publicó un año más tarde en la colección “Aullido y otros poemas” en la cual con lenguaje explícito retrataba la sociedad de la época, por lo cual fue censurado al principio por obsceno aunque una jueza determinó que no lo era y destacó su importancia como denuncia social.