Concepto de bovino

La palabra bovino se originó en el latín “bovinus” a su vez procedente de “bos”, tomado en préstamo de la lengua osco-umbra, en el sentido de “buey” (toro castrado) y designa lo que se relaciona con toros y vacas, que al ser domesticados por el hombre desde hace unos 10.000 años se transformaron en ganado, para obtener de ellos carne, leche y cuero. Los bueyes también se emplean como animales de tiro. Sus excrementos se han usado como abono o combustible. En algunas culturas, como la española, se usan los toros en crueles espectáculos públicos, taurinos, que culminan con la muerte del animal.

Los bovinos o Bos primigenius taurus, son mamíferos rumiantes artiodáctilos gregarios, de gran porte, que poseen cuatro estómagos; cubierto su cuerpo por cuero y pelos cortos, con agudeza visual, olfativa, gustativa y auditiva, llegando a medir hasta 1,50 metros de altura y a pesar hasta 1.300 kilos. Las crías se llaman terneros. La gestación es aproximadamente de 9 meses. Viven, si se lo permiten, ya que la mayoría son sacrificados muy jóvenes por su carne, unos 20 años.

La ubre de las vacas se divide en cuatro partes y cada una tiene un pezón de donde se extrae la leche.

Los bovinos que proceden de Europa se conocen como Bovidae taurus y los de la India son los Bovidae indicus, que se diferencian de los primeros por poseer una joroba en la cruz, como los cebúes.

En Norteamérica y Sudamérica se encuentran los ganados más importantes del mundo. Muchas especies son originarias de Inglaterra, Francia, Holanda y Escocia. Entre los bovinos lecheros podemos citar a la Frisona holandesa y entre los productores de carne a las de raza Hereford (de Inglaterra) la Angus (de Escocia) y Charolesa (de Francia). La Shorthorn y la Jersey (ambas inglesas) son criadas para carne y leche.

La hierba que comen no es masticada del todo. Es deglutida en la panza y en la redecilla, convirtiéndose en bolo alimenticio, que vuelve a la boca para ser masticado nuevamente y vuelto a tragar. Luego el bolo alimenticio recorre los estómagos hasta que llega al cuajar donde realiza la digestión final.

Provocan serios problemas ecológicos ya que liberan metano por ser rumiantes, acrecentando los problemas derivados del calentamiento global.