Concepto de camaleón

La palabra camaleón, procede del griego “khamailéōn”, que se integra por “khamaí” que se traduce como “terrestre”, y “léōn”, que significa “león”. Fue tomada por el latín como “chamaeleo”, y de allí llegó a nuestro idioma.

En Zoología, los camaleones, pertenecen a la familia Chamaeleonidae, tratándose de reptiles (saurópsidos) pequeños y escamosos, del suborden Iguania. Desde la antigüedad, los camaleones maravillaron a los seres humanos quienes les adjudicaron propiedades milagrosas y en algunas tribus africanas, su imagen es un símbolo sagrado.

Hay más de ciento sesenta especies de camaleones, con tamaño variable, que van desde los 2 a los 80 centímetros de largo. Algunos son llamados camaleones, impropiamente, como los que en América reciben esa denominación, siendo, en realidad, lagartos que integran la familia Polychrotidae, que solo se parecen a los camaleones en que pueden cambiar su color. Los camaleones genuinos habitan, en su mayoría en África, Madagaskar (isla al sureste de África), y algunos pueden morar en el sur europeo, Sri Lanka (isla asiática) India y Asia Menor.

Poseen una larga lengua protráctil con punta pegajosa, que usan para cazar los insectos de los que se alimentan, dos dedos dotados de garras, en la parte externa de las patas delanteras, y tres en la parte interior (siendo opuesta la disposición en las patas traseras) piel queratinosa, con muda bianual; ojos, ubicados en los laterales de la cabeza estrecha, con movimientos independientes y párpados unidos,; carecen de oído externo, sus movimientos son lentos, sus hábitos diurnos, su cola es prensil y larga, y su más conocida aptitud es la de cambiar de color, según la temperatura ambiente o como respuesta ante el peligro, pudiendo ayudarlo a pasar desapercibido, aunque también indica su estado de ánimo, por ejemplo, si está furioso o asustado. Esto es posible por tener en su dermis, células pigmentarias. Los colores que adopta pueden ser, grises, marrones, rojizos o verdosos. Una investigación llevada a cabo en Suiza, demostró que, para cambiar su tonalidad, los camaleones reordenan los cristales que se encuentran en las células especializadas de su piel.

Viven en los árboles, aunque algunos eligen estar en el suelo bajo hojas, y en matorrales, pero se adaptan a zonas montañosas, sabanas e incluso desiertos. Son solitarios y pueden ser agresivos incluso con miembros de su propia especie, acercándose solo para aparearse.

La gran mayoría son ovíparos. Las hembras entierran los huevos, que se incuban en períodos variables de entre 6 y 8 meses. Algunas especies son ovovivíparas.

Como mascotas, entre las especies que más resisten la vida en cautiverio son las del Yemen o camaleones velados, aunque en varios países es ilegal su comercialización.

En el lenguaje cotidiano, suelen llamarse camaleones a aquellas personas, que se adaptan a las circunstancias, por ejemplo: “Este político es un camaleón, cambia de ideas según quien gane las elecciones” o “Mi prima es un camaleón, cambió muchas veces de trabajo y no tiene problemas en aprender nuevos oficios”.

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