Concepto de caparazón

Del occitano “capairon”, la palabra caparazón fue usada, inicialmente, para nombrar la piel con que se cubría la silla de montar, de la caballeriza, o para cubrir de la lluvia a los caballos de tiro, aplicándose luego a cualquier cobertura de protección que se coloca en las cosas.

En Zoología, la naturaleza ha dotado a algunos animales de caparazón, con el objetivo de proteger sus partes blandas. Sin dudas, cuando hablamos de animales dotados de caparazón, los primeros que se nos vienen a la mente son las tortugas, que pueden ser terrestres, que presentan un caparazón con formato de cúpula; o acuáticas, cuyo caparazón se presenta aplanado. Pueden ocultarse de sus depredadores metiendo todo su cuerpo dentro del caparazón, o sacar del mismo, la cabeza, la patas y la cola; distinguiéndose en el caparazón, un espaldar o escudo, que se integra por placas óseas, que se unen entre sí por los bordes, soldándose a estas placas, las vértebras y costillas, y un peto o plastrón, aplastado, en posición ventral, y de origen dérmico. Tanto el espaldar como el peto, están cubiertos por gruesas escamas, generalmente.

Sin embargo, además de los quelonios o tortugas, que son reptiles anápsidos; encontramos cubiertas protectoras de quitina, en los crustáceos, que se forman como un repliegue dorsal del tegumento, que nace en el borde posterior de la cabeza y se prolonga sobre el tronco en segmentos de número variable, a los cuales puede soldarse. Estos crustáceos, son artrópodos generalmente acuáticos, como las langostas, langostinos, gambas y cangrejos de mar.

También presentan caparazón, los caracoles que son moluscos gasterópodos, en forma de una concha en espiral, de una sola valva con arrollamiento visceral que se hace helicoidal, y que se origina a partir del carbonato de calcio que secretan sus células y que luego se cristaliza en contacto con el aire; y los moluscos bivalvos, que lo tienen en forma de dos valvas simétricas laterales, que pueden cerrase por el accionar de sus músculos y ligamentos, como los mejillones y las ostras.

Algunos protozoos, animales microscópicos y simples, poseen una estructura externa dura, orgánica o mineral, similar a un caparazón que protege la célula de algunos protistas, como diatomeas y dinoflagelados, y se conoce como teca.

Por extensión, se dice que alguien se refugia en su caparazón, cuando no expresa o esconde sus sentimientos, por ejemplo: “Tras ese caparazón de indiferencia, sé que está sufriendo por lo que le hizo su hijo”.

Buscar otro concepto