Concepto de cavidad

La palabra cavidad se originó en el latín “cavĭtātis”, y designa cualquier hueco que exista de modo natural o producto de la acción humana, dentro de cualquier objeto.

Puede, por ejemplo, tratarse de una cavidad rocosa, tapizada de cristales y otros minerales, en general, cerrada, que se conoce como geoda, y es fuente de minerales; en ellas es frecuente encontrar cuarzo. Las geodas de mayores dimensiones se encuentran, una en España, al norte de la ciudad de Almería, en la Sierra del Aguilón, llamada geoda de Pulpí, dentro de la cual hay otras geodas más pequeñas. Está abierta a los visitantes al público al igual que otra geoda gigantesca que se encuentra en México, en la mina de Naica, llamada Cueva de los Cristales, cuya cámara principal alberga cristales gigantescos de selenita.

En los organismos vivos, encontramos muchas cavidades, como la que puede verse en el manto de los moluscos, conocida como cavidad paleal, siendo una cámara que lo conforma.

En el cuerpo humano hay muchas cavidades, como la que oficia de entrada al organismo, que es la cavidad bucal, que nos permite, comer, beber, degustar y hablar. Dentro de ella, podemos encontrar el paladar, la lengua, las encías y los dientes, y está lubricada por saliva. Al fondo está la garganta. Por encima de la cavidad bucal, está a cavidad nasal, que nos permite respirar y nos otorga el sentido del olfato.

También podemos mencionar el caso de la cavidad craneal, que es el hueco que se forma dentro del cerebro, siendo una estructura ósea, que contiene al encéfalo y al líquido cefalorraquídeo. Los huesos que contribuyen a formar la cavidad craneal, y que están articulados entre sí, son el frontal, el occipital, el esfenoides y el etmoides, en número impar, y los parietales y temporales que son pares. Tiene una capacidad, en un hombre adulto, de unos 1400 cm³.

La más grande las cavidades del cuerpo humano, y de muchos otros animales, es la abdominal. Se ubica entre otras dos cavidades, la cavidad pélvica, por debajo, y la cavidad torácica por encima. En ella se encuentran numerosos órganos: el estómago, el hígado, el páncreas, la vesícula biliar, los intestinos, las glándulas suprarrenales, los riñones y el bazo. La membrana o tejido de protección que cubre a la cavidad abdominal y a casi todos los órganos que la forman, es el peritoneo. La superficie del peritoneo está lubricada por un líquido que se conoce como peritoneal.
En el corazón, encontramos cuatro cavidades, que son dos aurículas y dos ventrículos, separados entre cada uno, por un tabique.

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