Concepto de ciliado

Los ciliados, también llamados cilióforos, palabra que procede del latín Ciliophora, que les da su nombre científico, a su vez procedente del griego “kilis” que puede traducirse como pestaña y de “foros” que significa, portador, le fue adjudicado a estos protozoos, por estar cubiertos de cilios vibrátiles durante casi toda o parte de su existencia; siendo los cilios, pelitos o apéndices cortos, que parecen pestañas, dispuestos en filas longitudinales, y que les permiten moverse rápidamente. El número de cilios y su ubicación, posibilitan realizar una clasificación en una decena de clases.

Hay más de cinco mil especies de ciliados y pertenecen al grupo de los protistas, que son organismos que no pueden estrictamente ser incluidos ni en el reino animal, ni son plantas ni hongos, siendo grandes protozoos, que pueden llegar a medir hasta dos milímetros de largo, de estructura compleja.

Tienen formas diversas. Algunos son ovalados, como los paramecios, que presentan abundantes cilios simples y heterogéneos, y son propios de las aguas estancadas. Los stentor, tienen forma de cuerno, y los encontramos en arroyos y lagos.

Su hábitat son las aguas dulces y en menor grado, saladas, cualquiera sea (lagos, lagunas, charcos, ríos, mares y océanos). También los hay en los suelos húmedos. Algunos son móviles y otros, como los del género Vorticella, están adheridos al sustrato (sésiles) para lo cual cuentan con un pedúnculo contráctil.

En su compleja estructura unicelular, poseen un enorme núcleo, conocido como macronúcleo, y uno de menores dimensiones, llamado micronúcleo. Se multiplican por división binaria transversal, y a veces, por gemación. Si hay reproducción sexual, se denomina conjugación, y en este caso, participa el micronúcleo.

Son organismos heterótrofos. Se alimentan de otros protozoos, de bacterias, algas, materia orgánica descompuesta, para lo que usan la boca celular o citostoma, con lo cual fagocitan la materia; y algunos son parásitos. La digestión se realiza en las vacuolas digestivas.

Su relación con el flujo de energía y con los ciclos de los nutrientes los hace muy importantes para los ecosistemas, al eliminar muchas bacterias y materia orgánica. También son fuente alimentaria de otros organismos.

Buscar otro concepto