Concepto de desperdicio

La palabra desperdicio tuvo origen en el latín “desperditio” acción y efecto de desperdiciar, o sea malgastar o despilfarrar, integrado el término por el prefijo de separación “des” y el verbo “perdere” en el sentido de perder.

Un desperdicio es algo que se pierde en forma completa e inútil, y puede referirse a cosas materiales: “He desperdiciado mi dinero en arreglar la casa que luego tuve que vender apresuradamente a un precio vil” o inmateriales: “Es un desperdicio de tiempo pasar tantas horas mirando programas pocos serios en la televisión” o “Desperdicié mi amor en una relación que estaba destinada al fracaso”. Los desperdicios pueden ser totales o parciales, en este último caso cuando algo se aprovecha pero no en su totalidad: “Desperdicié parte de mi tiempo libre lamentándome por el día nublado y lluvioso cuando podía hacer actividades divertidas bajo techo” o "Cocina las patatas con su cáscara, al pelarlas despercidias muchos de sus nutrientes".

Existen muchos desperdicios de cosas inservibles e indeseables, lo que llamamos basura, que no le sirven a nadie, como restos de comida en mal estado o de objetos que se rompen; que se botan en los recipientes de residuos, debiendo separarse los orgánicos de los inorgánicos que pueden ser reciclados. Algunos son particularmente tóxicos como las pilas y deben descartarse en contenedores especiales.

Con respecto a los desperdicios alimenticios que son los sobrantes de comidas de casas particulares o restaurantes, que podrían ser aprovechables, en realidad se descartan por pura negligencia, ya que podrían ser usados para alimentar a muchas personas que carecen de ellos.

Por otro lado, en infinidad de casos se desperdician cosas muy valiosas e irrecuperables como el citado caso del tiempo o de los recursos no renovables, como en el caso de la electricidad o del agua. En este último caso el desperdicio de agua ocasiona que este recurso se haya vuelto muy escaso. Se desperdicia agua cuando nos bañamos durante tiempos prolongados, dejamos canillas abiertas sin que las estemos usando, baldeamos veredas o automóviles, regadíos, etcétera. En el caso de la energía eléctrica se desperdicia cuando dejamos luces encendidas cundo no estamos o cuando podemos abrir las ventanas si es de día y obtener luz natural, o cuando encendemos el aire acondicionado a temperaturas por debajo o por encima de los 24º C.