Concepto de bifurcación

La palabra bifurcación procede del latín “bifurcationis” a su vez derivado de “bifurcatio”, vocablo integrado por el prefijo “bi” = “dos” y “furca”, que se usaba para nombrar una horquilla o tenedor de dos dientes.

Una bifurcación es aquello que se divide o escinde en dos, que pueden ser partes o direcciones.

Es común hablar de bifurcaciones en los caminos, que conducen a destinos diferentes, por ejemplo: “Si quieres salir de la ciudad sigue el camino hasta la bifurcación, y toma la ruta que se abre hacia la derecha” o “Ten cuidado de no perderte pues el camino no es recto, sino que se bifurca, y si te equivocas, puedes terminar en medio del bosque”.

En los ríos, ocurren las bifurcaciones, cuando se divide en dos la corriente principal del río. Un ejemplo es el caso del río Else en el norte de Alemania, que tiene una longitud de 35,2 kilómetros y se bifurca con el río Hase.

En Matemáticas, la teoría de bifurcaciones, aplicada en general a sistemas dinámicos, sucede cuando una diferencia poco significativa de los valores en los parámetros de un sistema provoca un cambio cualitativo brusco de su comportamiento.

En Informática, y relacionado con la programación, la bifurcación es la elaboración de un proyecto, que partiendo del código fuente preexistente le da una dirección diferente.

En Medicina, se habla de bifurcación, cuando ciertos componentes del cuerpo se dividen, como el caso de la tráquea, conducto que se extiende desde la laringe, hasta que se bifurca dando origen al bronquio izquierdo y el derecho. En el caso de las dos arterias carótidas primitivas, que podemos encontrar en el cuello, a ambos lados de la región cervical anterior, cada una de las arterias, luego de formar una dilatación superior, el seno carotideo, se bifurca a la altura del borde superior del cartílago tiroides, conformando la carótida interna que va por la cara y la capa craneal; y la interna, que va a los ojos, y a los centros del encéfalo.