Concepto de empujón

Empujón es tanto la acción como el efecto del verbo regular de primera conjugación, “empujar”. Según el filólogo español, Joan Coromides (1905-1997) el verbo empujar, se originó en el latín “impulsare”, integrado en vocablo por el prefijo de interioridad “in” y por “pelliere” en el sentido de “poner en marcha”.

Un empujón es darle a algo o a alguien una envión, aplicándole una fuerza que lo impulse hacia adelante, atrás, al costado, abajo o hacia arriba, lo que se hace con diversos fines: “Le di un empujón a la hamaca para que se balancee”, “Con un empujón fuerte, impulsé al autito de juguete para que corra”, “El hombre quería pasar, y como yo estaba en su camino, me dio un empujón, evitando pedirme educadamente permiso”, “Sin querer, empujé a mi perro, y el pobre rodó por las escaleras” o “Al recibir el empujón, el hombre no pudo sostener el equilibrio y cayó al vacío”. El medio que se usa para empujar puede ser una cosa: “Empujé la puerta con un palo de madera, pues tenía temor de que estuviera electrificada”; un ser vivo: “Empujé con la planta la cortina, y se cayó”; una parte del cuerpo: “Me empujó con su pie, y me caí”; aunque también los empujones pueden ser algo accidental o propio de la naturaleza: “El bebé empujó para salir por el canal de parto”, “El viento empujó las nubes” o “Las olas empujaron el agua hacia la playa”.

También puede estar referido de modo inmaterial, cuando la “fuerza” es en sentido moral, con lo cual se ayuda a alguien a lograr un objetivo: “Me dio un gran empujón en mi carrera al aumentarme la autoestima” o “Mi padre siempre fue el que me empujó a encontrar el camino en la vida”. También puede empujarse o ayudar a alguien a desarrollarse y progresar cuando se lo ayuda económicamente: “La beca que recibí fue un gran empujón para completar mis estudios”.
Un libro de Economía llamado “Un pequeño empujón” cuyos autores son Cass R. Sunstein y Richard H. Thaler, otorga algunas recomendaciones para tomar decisiones, modificando ciertas conductas.