Concepto de ensimismado

La palabra ensimismado es un adjetivo que se aplica solo a los humanos, siendo la capacidad de concentrarnos en nuestros propios pensamientos, abstrayéndonos de lo que sucede a nuestro alrededor. Por el contrario, los animales siempre están pendientes de los estímulos que les llegan desde el afuera.

Quien está ensimismado está centrado en lo que sucede en su interior, ya sea alegre o triste, feliz o desesperanzado.

Ejemplos: “Vi al hombre caminando ensimismado, y casi sufre un accidente al cruzar la calle sin mirar. Luego me enteré que hacía dos días había fallecido su hija y solo podía prestar atención a su profundo dolor”, “Desde que le diagnosticaron una enfermedad terminal, se aisló del mundo y se ensimismó en su problema” o “Juan está ensimismado en su reciente paternidad, y solo le preocupa su hijito en este momento”.

El ensimismamiento puede ser momentáneo, cuando una idea o pensamiento nos absorbe por su importancia y trascendencia, o porque decidimos destinar cierto tiempo al recogimiento y la meditación, para descubrir nuestro propio ser interior; o puede ser una característica personal, que nos lleve a estar siempre recluidos en nuestro propio mundo, viviendo de modo egoísta, sin importarnos lo que sucede a nuestro alrededor.

El filósofo español José Ortega y Gasset (1883-1955) nos habla del ensimismamiento y la alteración. Contrapone el ensimismamiento, que es meditar y concentrarse en uno mismo; con alteración que es vivir fuera de uno mismo, característica que es la única posible en el mundo animal, ya que solo las personas pueden concentrarse en su propio yo interior, para descubrir qué se siente y qué se desea, en su mundo interior; para poder con ello, cambiar su entorno, creando su propio mundo.

El ensimismamiento nos posibilita reflexionar acerca de cómo queremos vivir y enfrentar nuestros problemas, para luego poder salir al exterior, con mejores herramientas personales, pues hemos logrado redimensionar el mundo que nos rodea, y actuar de acuerdo a un plan. Por eso para Ortega y Gasset, lo exterior al hombre y su interioridad son situaciones complementarias. El ensimismamiento le permite al ser humano reflexionar, para luego poder actuar de acuerdo a un proyecto elaborado en su interior, que, a la vez, necesita exteriorizarse.

Por lo tanto, ensimismarse no es algo malo, sino al contrario, mientras se salga de esa situación, para volver al mundo lleno de ideas a poner en práctica. En esto contradice a la tradición occidental, que se basa en la filosofía griega, donde se privilegia la intelectualidad y la meditación, frente a la acción. para Ortega y Gasset, son dos partes esenciales de la vida humana, que nos llevan a pensar, con el propósito de actuar.