Concepto de entuerto

La palabra entuerto nos llegó desde el latín “intortus” que puede traducirse como “doblado” o “torcido”, algo que no está del modo correcto.

Se usa en dos sentidos:

1. Un entuerto es el daño inmotivado o la injusticia que alguien sufre. Ejemplos: “Estoy padeciendo las consecuencias del entuerto del que fui víctima, ya que me difamaron públicamente, y ahora, a pesar de que se sabe que fueron calumnias lo que se dijo de mí, mi nombre ha quedado manchado” o “No cometas entuertos, si no quieres que tu conciencia te lo reclame por siempre”. En “El Quijote” de Cervantes, se lo presenta como un “desfacedor de entuertos”, o sea como un justiciero, que trata de enderezar las injusticias, y vengarlas.

2. El uso más común es en Obstetricia, pues con el término entuertos, se designan los espasmos que sobrevienen al parto, sea natural o por cesárea, siendo en este último caso, en general más fuertes; y que son molestos y dolorosos. Duran aproximadamente una semana, durante la cual, cada vez se van haciendo menos dolorosos y notorios.

Se trata de intensas contracciones del útero, normales, y más perceptibles a partir de un segundo alumbramiento, ya que el útero va perdiendo tono muscular en cada embarazo. Poseen efecto positivo, pues ellas tienen la finalidad de que la matriz vuelva a su tamaño normal (que es de 7 centímetros y con un peso de 70 gramos, y que en el embarazo crece, alcanzando unos 70 centímetros y alrededor de 1 kilo de peso). Esta involución puede tardar hasta dos meses.

Además, los entuertos tienen el objetivo de detener las hemorragias y prevenir infecciones, por gérmenes que pueden llegar desde la vagina, o haber quedado tras el alumbramiento, y que los entuertos expulsan. Los entuertos se agudizan en el amamantamiento pues se segrega oxitocina, hormona que además de encargarse de la producción de leche, es la que provoca las contracciones uterinas.

Se recomienda no retener la orina, pues la vejiga llena puede retrasar el proceso, al desplazar el útero; y realizar masajes suaves en la zona dolorida. También puede tomarse algún analgésico que contenga, además, antiinflamatorios. Los dolores son más fuertes si el bebé ha tenido mucho peso, o si se trató de un parto múltiple.