Concepto de estaño

La palabra estaño se originó en el latín “stagnum” y designa un elemento químico, de número atómico 50, de peso atómico, 118.70 y de símbolo Sn. Se trata de un metal de color blanco, usado desde las primeras civilizaciones de los Balcanes y el Cercano Oriente, que dio origen a la Edad del Bronce, al obtener dicho metal, al mezclar el estaño con el cobre.

El estaño se oxida con rapidez a temperatura ambiente. El oxígeno hace que el estaño se disuelva en disoluciones alcalinas y forme estannatos. Es maleable y resistente a la corrosión del agua, por lo cual uno de sus usos es el de recubrir otros metales, como hierro, acero o cobre, evitando que se corroan, por ejemplo, en el estañado del acero y en las latas de conserva de alimentos. Usarlo para recubrir es sencillo ya que es muy fluido. Además, es buen conductor de electricidad. Como ya dijimos, mezclado con el cobre permite obtener bronce; y con el plomo, permite hacer soldaduras blandas. Le da al vidrio más resistencia. Sus compuestos se emplean en la fabricación de dentífricos, prótesis dentales, pigmentos, esmaltes cerámicos y fungicidas. En la tabla periódica de elementos se ubica en el grupo 14.

Aunque puede hallarse en estado puro, en general, se obtiene a partir de la casiterita, mineral de diversas tonalidades (pardo, verde, gris o incoloro) que puede hallarse en vetas hidrotermales o como mineral sedimentario. Se trata de la forma mineral del óxido de estaño. La casiterita se muele, se elimina la ganga, se incorpora dióxido de estaño, y luego se lo somete al calor, con coque. El mayor productor mundial de estaño es China.

Un fenómeno particular es lo que se conoce como “peste del estaño”, y es que se convierte en un polvillo gris si se lo somete a temperaturas por debajo de los -18º C.

Cuando en los compuestos, el estaño actúa con número de oxidación +4, su comportamiento es como el de un no metal; pero se comporta como metal, si su número de oxidación es +2.

El estaño es tóxico para los seres vivos y produce efectos adversos en el medio ambiente, el que recibe sus efectos de modo natural, o producto de la acción humana. El ser humano puede sufrir contaminación por estaño, al respirar aire que lo contenga (lo que afecta mucho al aparato respiratorio) o al consumir pescados provenientes de aguas contaminadas con el metal, por comer productos enlatados sin laca protectora, o por contacto con PVC. Puede provocar además de las complicaciones respiratorias mencionadas, irritación dérmica u ocular por contacto, dolores de cabeza, gástricos, problemas renales y neurológicos, y alterar el sistema inmune.