Concepto de inquina

La etimología de la palabra inquina es dudosa. Es probable que se haya derivado del verbo inquinar, del latín “inquinare”, en el sentido de ensuciar.

La inquina es un sentimiento perturbador y negativo hacia un objeto o sujeto, que nos impulsa según los grados que alcance, a discriminarlo, relegarlo o menospreciarlo; y en algunos casos extremos, a agredirlo. Las causas son variadas, y una personalidad demasiado sensible o intolerante, puede ser más propensa a manifestar esa molesta sensación; que en general es perjudicial para ambas partes; aunque en ocasiones, los motivos son suficientemente fundados, y la inquina es una protección que nos aleja de cosas o seres conflictivos y dañinos.

No todo tiene por qué sernos agradable, acogedor y deseable, y eso es parte de nuestras opciones, lo que resulta saludable, aunque sentir inquina por demasiados seres animados o inanimados puede mostrar algún problema personal y no del entorno. Pensemos el caso de un sujeto al que todo y todos le molestan, trata mal a conocidos y desconocidos, pues siente rechazo inmotivado. En estos casos, ese sujeto padece un problema psicológico o psiquiátrico, que debe tratar, pudiendo estar mostrando síntomas de sociopatía. También ocurre, en menor grado, si la inquina hacia alguien (individuo o grupo) específico, no puede ser explicada, lo que parece encubrir un acto discriminatorio.

Puede ser que en un principio fuimos allegados y hasta sentimos cariño por lo que hoy nos provoca inquina, y también es probable que, superada esta nueva etapa emocional, tras una nueva evaluación de los hechos o el diálogo, se pueda retomar la primitiva relación.

Son sinónimos de inquina, antipatía, aversión, odio, encono, enemistad, asco y repulsión

Son antónimos, simpatía, cariño, atracción, inclinación, amor y consideración

Ejemplos: “Desde que mi primo me insultó siento inquina hacia él, y nuestro vínculo ya no volverá a ser como antes”, “Me producen inquina los que maltratan a animales, y jamás sería amiga de ninguno de ellos”, “Sentí durante años inquina por mi vecina, que jamás saludaba y respondía evasivamente, hasta que me explicaron que sufría una fuerte depresión tras la muerte de un hijo, y eso me hizo comprenderla”, “Me invade la inquina cuando paso cerca del lugar donde estuvo internado mi padre y lo trataron tan mal”, “Los gitanos han sido una nación tradicionalmente segregada y objeto de inquina”, “Mi gato me tiene inquina, trata de evitarme, y no encuentro la causa” o “Me causan inquilina últimamente los políticos, ya que nos mienten descaradamente”.