Concepto de insidioso

La palabra insidioso, es un adjetivo, que se originó a partir del latín “insidiosus”, vocablo integrado por el prefijo de interioridad, “in”, por el verbo “sedere” que alude a la acción de sentarse, más el sufijo de abundancia, “osus”. Insidioso es aquello que está dentro u oculto de otra cosa o ser vivo, con el propósito de ocasionar un daño.

Las personas insidiosas, son aquellas que esconden sus verdaderas intenciones, pues, tras una apariencia noble y sincera, resultan ser altamente traicioneras, hipócritas, representando un riesgo social, si no solo son insidiosos sus pensamientos, sino que se traducen en hechos perjudiciales para terceros o para la sociedad en su conjunto.

Puede ser que lo insidioso, sea solo un comentario que hiera o cree dudas sobre algo o alguien; o llegar a ser una importante estafa a otro u otros en sus sentimientos o en su economía.

Ejemplos: “El joven hizo comentarios insidiosos sobre una compañera de estudios, y el resto de los estudiantes criticó su actitud”, “Engañó a la muchacha con regalos y palabras bonitas, pero, el insidioso, luego de ganar su confianza, desapareció”, “Por medios insidiosos, lograron que un jubilado entregara parte de sus ahorros a un estafador que se hizo pasar por su amigo” o “Las actitudes insidiosas de mi vecina, que esparce rumores, hizo que varios vecinos se peleen entre sí”.

Las enfermedades insidiosas tienen una evolución lenta, casi imperceptible, asintomática, hasta que luego, se desencadenan, con una importante gravedad. Un ejemplo es el Alzheimer, donde el deterioro de la memoria sucede de modo lento y progresivo, hasta que gradualmente van despareciendo las capacidades cognitivas. Otro caso es el cáncer de colon, que, cuando da síntomas, ya está en un estadio avanzado, aunque puede prevenirse haciéndose un estudio llamado colonoscopía.

En Derecho Penal, las conductas insidiosas que acompañan al hecho delictivo, son agravantes de las figuras penales, pues, en general, esconden alevosía. En Derecho Civil, son conductas dolosas, de mala fe, y son causa de anulabilidad de los actos jurídicos, pues hacen que la contraparte preste conformidad, pero ésta es lograda por medio de engaños. Se prohíbe, también, en Derecho Procesal, que los testigos sean interrogados mediante preguntas insidiosas, tendientes a confundirlos o a llevarlos a incurrir en contradicciones.