Concepto de placenta

La palabra placenta tiene su origen remoto en el griego “plakous” de donde pasó al latín como placenta. Pero no tenía en ese tiempo el significado de órgano de la gestación, sino que se adjudicaba el término, al pastel plano que se ofrecía a los dioses.

Pasa a formar parte del vocabulario médico y veterinario, recién en el siglo XVI, llamándose así a ese órgano femenino de duración transitoria, por su apariencia de un pastel plano.

Podemos observar la placenta no solo en las personas de sexo femenino, que empieza a formarse en la segunda semana de la gestación y se completa al tercer mes, sino también en todos los mamíferos placentarios, siendo absolutamente necesaria para la supervivencia del feto, ya que gracias a ella puede satisfacer sus necesidades vitales de nutrición y respiración. El bebé se une a la placenta por medio del cordón umbilical.

La parte más externa de la placenta es la placa basal, formada por tejido de la madre y del embrión, y que está en contacto con la pared del útero. La placenta crece a lo largo del embarazo llegando a pesar a su término, alrededor de medio kilogramo.

Idénticas células del óvulo y del espermatozoide, que formaron el embrión y el feto, son las que forman la placenta. El grosor de la placenta va disminuyendo a medida que el embarazo avanza y así el intercambio entre el feto y la sangre materna se va haciendo cada mayor, ya que también aumentan los requerimientos del nuevo ser en cuanto a nutrientes y a oxígeno. Además, la placenta permite que el feto se libere de sus desechos, manteniéndolo resguardado de estas sustancias nocivas, especialmente el anhídrido carbónico, que pasan a la sangre de la madre y ella los elimina a través de sus riñones.

El embarazo necesita para seguir su curso, de hormonas, una de ellas es la gonadotrofina coriónica, que es fabricada por la placenta, que también sintetiza las hormonas femeninas.

Aunque el feto está muy protegido dentro de la placenta, algunos virus pueden atravesarla y ser muy nocivos.
La placenta se expulsa luego del nacimiento del bebé y con ese acto, el parto concluye.