Concepto de transmutación

La palabra transmutación hace referencia a la acción y al efecto del verbo transmutar, que procede en su etimología del latín “transmutare”, vocablo integrado por el prefijo “trans” que indica un movimiento de traspaso y el verbo “mutare” que se traduce como “mutar” o “cambiar”.

La transmutación es la acción y el resultado de transformar algo en otra cosa, que es ni más ni menos que cambiarlo. Su uso más frecuente es en Química, cuando un elemento químico se transforma en otro. Esto ocurre como proceso natural en el caso de que contengan núcleos inestables, y se convierten en elemento de peso atómico menor por fisión nuclear, donde el núcleo de gran peso, se divide en dos, de peso menor. Las altas temperaturas, como ocurre en el sol, dan lugar a un proceso inverso, llamado fusión nuclear, por el cual los elementos se transforman en otros de peso atómico mayor.

El químico británico, Ernest Rutherford (1871-1937) fue el primero en hacer una transmutación de elementos químicos de modo artificial, bombardeando, a modo de proyectil, con partículas alfa, un átomo de hidrógeno.

Los alquimistas, que desarrollaron sus actividades, muchas veces mezclada con la mística, desde el siglo III antes de la era cristiana, desde Alejandría, tenían como objetivo hallar lo que denominaban “piedra filosofal” la que consideraban, podría transmutar a los metales en oro. Desarrollaron sus prácticas hasta el siglo XVI.

Espiritualmente se habla de trasmutación del alma, para hacer referencia al proceso por el cual el ser humano se torna pleno, convirtiendo los sentimientos negativos en positivos, los defectos en virtudes y las reacciones negativas por las positivas, uniendo el ser al universo, en una especie de alquimia espiritual. Para el budismo, se logra a partir del autoconocimiento, a través de la meditación, que lleva en el nivel del Nirvana a la libaeración total del espíritu,m superando todos los karmas. En las religiones, esta transmutación ocurre al elegir el camino trazado por el plan divino.