Concepto de trote

El trote es la acción y resultado de trotar, verbo regular de primera conjugación, procedente etimológicamente del vocablo alemán “trotton”, del latín “trotare” y del italiano, “trottare”, aunque no es certero su origen.

Tiene el significado de andar de un modo rápido, propio de los equinos, que lo hacen más lento que el galope, pero más apurado que el paso, consistiendo en levantar la pata trasera de un lado, mientras se eleva la pata delantera contraria, dando saltos pequeños.

En equitación, el jinete puede ir sentado sobre el animal, en la silla colocada en su lomo, lo que es usual en la doma, o levantado, y apoyado en los estribos, lo que se denomina trote alzado.

En las personas, el trote, tiene una intensidad establecida entre la marcha y la carrera, sin superar los 10 km/h. que consiste en levantar las rodillas, flexionando las piernas, una por vez, mientras se dan pequeños saltos, apoyando toda la planta del pie en el suelo, con la vista al frente, y los brazos balanceándose.

El trote es un deporte aeróbico, sencillo de practicar y muy saludable, que fatiga menos que la carrera, pero más que la caminata, ayudando al sistema cardiovascular, a los huesos, a los músculos, al sistema inmune, además de ser un aliado para bajar de peso y reducir las tensiones nerviosas; pero como es un deporte de impacto, puede lesionar las articulaciones, por lo cual conviene elegir superficies lisas, y zapatillas livianas, aireadas y de apoyo amplio. Lo más recomendable es un trote suave, que no llegue al agotamiento de quien lo practica. Se usa a veces, como precalentamiento para deportes más exigentes.

La expresión “tener al trote” se aplica a aquella conducta autoritaria de quien tiene poder, y lo usa, para obligar a sus subordinados a trabajar mucho: “Mi jefe me tiene al trote, no me deja descansar ni cinco minutos, está dándome órdenes todo el tiempo”.