Concepto de alteza

Alteza, es la calidad de aquello que es alto, elevado o sublime, aplicado especialmente al plano espiritual, intencional o ideológico. Así hablamos, por ejemplo, de alteza de metas, de alteza de sentimientos o de alteza espiritual.

El uso más frecuente del término Alteza, es como tratamiento respetuoso y protocolar, en las monarquías, para la familia real y la nobleza, en alusión a lo alto de su posición social. Su aplicación es más apropiada para los príncipes y princesas de la realeza.

En los imperios, los príncipes y princesas de la familia imperial, reciben el tratamiento de altezas imperiales. Si, simultáneamente, son princesas o príncipes de imperios y monarquías se los llama Alteza Imperial y Real. Se abrevia S. A. (Su alteza) o S.A.R. (Su Alteza Real). S.A.S. es Su Alteza Serenísima, usado por ejemplo en el Principado de Mónaco, para los reyes; aunque también fue empleado en México, por el dictador vitalicio Antonio López de Santa Anna en 1853, título que ostentó por dos años, para ser luego derrocado.

En España, tienen el título de Alteza Real, tanto los infantes, que son los hijos de los reyes o de los príncipes y princesas de Asturias, como el Príncipe de Asturias, que es el heredero al trono. También puede obtenerse por concesión especial del monarca.

En Dinamarca, la actual reina Margarita II contrajo enlace, como heredera presuntiva al trono, el 10 de junio de 1967, con el diplomático francés y conde, Enrique de Laborde de Monpezat. Éste recibió el título y el tratamiento de “Su Alteza Real el Príncipe Enrique de Dinamarca". Sus hijos y nietos, son también altezas reales.

En Inglaterra, los títulos reales se adquieren por matrimonio o por herencia. Es Alteza Real el cónyuge de la reina, que es Su Majestad. Los príncipes y princesas también son altezas reales, aunque el príncipe Harry y su esposa Meghan, por un acuerdo, ya no recibirán ese tratamiento.

En el Cine, “Alteza Real”, es el título en español del film alemán “Königliche Hoheit”, de comedia dramática, estrenado en el año 1953, en Alemania Occidental, bajo la dirección de Harald Braun. Se basó en la novela de Thomas Mann, con igual título, de 1909. Trata del casamiento de un heredero al trono de una dinastía imaginaria, de un modesto principado alemán, en crisis, con una acomodada joven estadounidense. El heredero tiene una discapacidad en una de sus manos, lo que reúne las condiciones expuestas en una profecía, que dice que será un gran gobernante.