Concepto de arconte

La palabra arconte, procede del griego ἄρχων (árkhon) y su significado es, “gobernante”, siendo los arcontes en la antigua Grecia, los principales magistrados de la polis ateniense. El Arcontado, fue una institución creada alrededor del siglo XI antes de la era cristiana, dando acceso a la aristocracia al poder, lo que fue gradual, ya que al principio solo hubo un arconte con cargo vitalicio, pasando luego a durar en el poder, diez años, y más tarda solo un año.

También varió su número: el arconte único, fue reemplazado por tres arcontes eupátridas (case más elevada en el censo). Hasta el año 487 antes de Cristo, el cargo era electivo, y a partir de entonces, se hizo por sorteo, pudiendo ser designado una sola vez en toda su vida. También hasta esa fecha, el Poder Ejecutivo estaba en manos del Arconte Epónimo que daba su nombre al año; el mando de las fuerzas militares a cargo del Arconte Polemarco, siendo esta función delegada luego a los “estrategoi”. El poder religioso estaba confiado al Arconte Basileus.

A estos primeros arcontes, luego se le añadieron otros seis, para ser el gobierno cada vez más democrático y participativo: tres eupátridas, dos georgoi (miembros de la segunda clase) y uno de la clase de los demiurgoi (tercera clase). Se los conocía como “los tesmotetas” y eran considerados “guardianes de las leyes”. El número de arcontes llegó a la decena, cuando Clístenes, les agregó un secretario.

Antes de ocupar el cargo, el arconte debía responder ciertas preguntas, sobre su origen y bienes, en un examen conocido como “dokimasía”. Durante su mandato eran controlados a través de la euthyna y luego debían rendir cuentas ante un tribunal.

Por otro lado, el líder serbio, que condujo a los serbios blancos, a inicios del siglo VII, mientras gobernaba el emperador Heraclio, desde el noreste de la Europa central, con dirección sur, a los Balcanes, es conocido como el “Arconte desconocido”.

“La Hipóstasis de los arcontes” es un texto cosmológico y gnóstico, judío en su origen, que probablemente fue escrito en Alejandría o Siria, posiblemente en griego, reeditado por los cristianos, donde se pretende dejar en claro, cuáles son los verdaderos poderes del mundo. Se halla en el Códice II, luego del Evangelio de Felipe y antes de “Sobre el Origen del mundo”, en los Códices o Manuscritos de Nag Hammadi, descubiertos en el Alto Egipto, en 1945.

En la actualidad, el Arconte del Patriarcado Ecuménico es un título honorífico, dado a quienes han prestado un gran servicio a la Iglesia ortodoxa.