Concepto de Arzobispo

La palabra Arzobispo, es empleada en el ámbito de las iglesias cristianas, siendo de origen griego. Procede de αρχιεπίσκοπος (léase “archiepiskopos”). Se compone de “arche”, que se traduce como primero, y “episkopos” que significa, “supervisor”.

En la jerarquía eclesiástica, el Arzobispo, se ubica en un grado por encima de los obispos, que son aquellos sacerdotes con ordenación papal, para supervisar una congregación o diócesis. los Arzobispos, que obtuvieron ese título honorífico, están a cargo de archidiócesis, o sea, diócesis importantes y prestigiosas, ya sea por su dimensión y/o por su trascendencia histórica, teniendo a su cargo, diócesis menores.

Es un título utilizado desde los albores del reconocimiento oficial del cristianismo, por parte del Imperio Romano (siglo IV) cuando los obispos residentes en las metrópolis o grandes ciudades, comenzaron a llamarse obispos metropolitanos y arzobispos. Los arzobispos, durante el Antiguo Régimen, caracterizado como absolutismo monárquico, en cuanto a su régimen político, coronaban a los reyes, dándoles mandato divino, siendo, por ejemplo, en Inglaterra, el Arzobispo de Canterbury, el asignado a esa función.

Entre las clases de arzobispos, en las iglesias católicas, podemos distinguir: el metropolitano, que se identifica por el palio, ornamento, con formato de faja circular, de lana de color blanco, con detalles de cruces, colocada sobre los hombros, y de la que cuelgan dos tiras rectangulares, sobre pecho y espalda, que usan en la misa pontifical. El Arzobispo Metropolitano rige una archidiócesis, que contiene varias diócesis, sobre las que posee una jurisdicción limitada, a fines de ordenar la cooperación entre las mismas.

El Arzobispo ad Personam es una distinción personal que obtiene un obispo. pero que no le confiere jurisdicción sobre ninguna archidiócesis.

El Arzobispo Titular, tampoco tiene jurisdicción real sobre una archidiócesis, pues éstas ya no existen.

El título honorífico de Arzobispo Primado, le es concedido a aquellos a cargo de diócesis antiguas o paradigmáticas, como el caso del Arzobispo de Toledo, que tiene jurisdicción sobre los municipios de la provincia de Toledo y una porción de las provincias de Cáceres y Badajoz.

El asistente del Arzobispo en ejercicio del cargo, y con derecho a sucederlo, es el Arzobispo Coadyuntor.

En las iglesias orientales, los Arzobispos se ubican jerárquicamente por encima de los metropolitanos.

En Literatura, “El Arzobispo de Samos”, es el título de un cuento del escritor argentino, Manuel Mujica Láinez (1910-1984). Relata que el ex Arzobispo, detenido, fue víctima del robo de su preciado anillo, por parte de Walter, su paje, que ha escapado, y con él a esperanza del Arzobispo de lograr “comprar” su propia huida, para no caer en manos del juzgamiento de los Tribunales de la Inquisición, y recurre a conjuros, para lograr sus propósitos vengativos.