Concepto de anticuario

Un anticuario es aquella persona, apasionada por los objetos antiguos y conocedora de los mismos, en cuanto a su valor histórico e importancia cultural, que los estudia, colecciona, y, en algunos casos, restaura, y lucra con su comercialización, existiendo tiendas a tal fin, que también se denominan anticuarios o negocios de antigüedades, donde pueden adquirirse, entre otros productos, libros, cuadros y muebles antiguos. Actualmente, estos artículos, también pueden comprarse vía Internet.

No todo objeto viejo es digno de ser considerado como valioso para un anticuario, sino aquellos que ya han visto pasar al menos dos generaciones, y poseen un estilo propio de una época o representan la creación de alguna celebridad o poseen un diseño distintivo. Muchas de esas piezas son dignas de ser expuestas en museos.

Los anticuarios le asignan un valor a cada cosa calificada como antigüedad, lo que si bien se basa en ciertos parámetros, posee un gran componente subjetivo. Muchas veces son los propios dueños de las antigüedades quienes recurren a ellos, sabiendo que son piezas valiosas, para tasarlas o venderlas; pero, en ocasiones, las descubren de modo casual, cuando son objetos de subastas o incluso han sido desechadas por sus propietarios, que desconocían que se trataba de una antigüedad, y consideraban que era solo algo viejo y sin valor económico. De ser necesario, el anticuario procede, por sí mismo, o valiéndose de un artesano reconocido, a restaurar la antigüedad que se encuentra parcialmente dañada.

Existen anticuarios generales, que coleccionan o comercializan cualquier clase de objeto considerado antigüedad, y, otros, que están especializados en una rama determinada, como, por ejemplo, cuadros, esculturas, muebles, libros, etcétera. También hay algunos, que, en exclusividad, se concentran en una época o estilo.

En 1572, el arzobispo de Canterbury, Mateo Parker, fundó y presidió una sociedad para el estudio y preservación de antigüedades, antecedente de la Sociedad de Anticuarios de Londres, que funcionó hasta el año 1604. La Asociación de Anticuarios de Londres, fundada en el siglo XVIII, cuyos integrantes, que deben ser reconocidos anticuarios, se conocen como becarios, tiene su sede en un edificio ubicado en el Burlington House, de Londres y es una entidad benéfica para fomentar el conocimiento de las antigüedades.

Para citar algunos ejemplos de anticuarios destacados que han pasado a la historia, mencionaremos a Olaus Wormius (1588-1654) anticuario, maestro en artes y médico danés, que se dedicó a coleccionar textos que estuvieran escritos en alfabetos rúnicos y escribió tratados sobre el tema.

John Aubrey, fue un anticuario inglés del siglo XVII, y famoso escritor de piezas biográficas. Desde pequeño, tuvo inclinación por el dibujo, la historia, la astrología y las antigüedades. Recorrió los célebres conjuntos megalíticos de Stone- henge y Avebury, siendo pionero en identificarlos como arquitecturas de los druidas.