Concepto de sectario

La palabra sectario, procede del latín “sectarius” y es un adjetivo que califica al miembro o simpatizante de una secta; entendiéndose por secta, a un grupo de persona que tienen en común un pensamiento disidente del de la mayoría, con el que están en franca oposición; siendo en sus inicios cualquier ideología que reuniera a un sector minoritario; pero luego fue tomando el cariz de ser peligrosos, pues sus ideas o prácticas se consideraron reñidas con la moral, la ley o las buenas costumbres, e, incluso, fueron mal vistas solo por ser atentatorias de la ideología hegemónica. En la religión cristiana fueron considerados como herejes, y brutalmente perseguidos, especialmente durante la Inquisición. Desde fines del siglo XX, las creencias religiosas minoritarias, pasan a denominarse “nuevos movimientos religiosos” para quitarles la denominación peyorativa de “sectas”, siendo solo consideradas peligrosas, aquellas que causan daño, a sí mismos o a terceros.

Desde antiguo, existieron grupos rebeldes, que alzaron sus voces contra lo que el oficialismo declaraba como verdadero, o justo, y así, los propios seguidores de Jesús, los primeros cristianos, fueron considerados una secta, que se apartaba, tanto del judaísmo, religión que profesaba el propio Jesús, como del politeísmo romano, hasta que, en el siglo IV, se convirtió en la religión del Imperio Romano, y pasaron a integrar sectas, los que renegaban de esta nueva religión.

Grupos como los masones, partidarios de la libertad de conciencia y que no promovían nada perjudicial, fueron considerados sectas, y brutalmente perseguidos por católicos e islámicos, siendo acusados de ateos, de relativistas y hasta de practicar ritos diabólicos.

En el siglo XVI, los luteranos, también fueron considerados como sectarios, al separarse de la iglesia de Roma.

En nuestro tiempo, la crisis espiritual que reina en la sociedad, que no encuentra respuesta en las instituciones religiosas tradicionales, ha dado origen a varias ideologías sectarias, que deben apreciarse en cuanto a su potencialidad de peligro, teniendo en cuenta que pueden ser señales de alarma, la imposibilidad de abandonar la secta cuando la persona lo desee, la manipulación que se ejerza en sus actos y pensamientos, y el grado de dependencia que creen con el grupo, teniendo en cuenta que todo fanatismo resulta contraproducente, si anula la capacidad de análisis crítico y la autodeterminación.

Por otra parte, también es sectario, aquel, persona física o jurídica, que discrimina a quien no pertenece a su grupo político, religioso, nacional, racial, etcétera. Los considera peligrosos, nefastos y repudiables, sin otra razón que ser diferentes a su propia ideología. Esto ha llevado a enfrentamientos armados que han enlutado a la historia de la humanidad, como el ocurrido entre católicos y hugonotes en las Guerras de Religión que vivieron los franceses entre los años 1562 y 1598; o, todavía más cruel, el ensañamiento sectario del líder nazi, Adolfo Hitler contra la población judía, que también incluyó a negros, gitanos, personas con capacidades diferentes y Testigos de Jehová.