Concepto de astronauta

La palabra astronauta surgió como un neologismo de la unión de los siguientes vocablos de origen griego: “astron” que puede traducirse como estrella; y “nautes” que significa “navegante”.

Viajar por el espacio requiere de ciertas condiciones físicas y psicológicas óptimas, ya que el nivel de estrés al que se somete al astronauta es altísimo. La falta de gravedad puede acarrearles problemas a corto plazo, como mareos, vómitos y edemas; y a largo plazo, como mutación de cromosomas, problemas óseos y atrofias musculares, entre otros. Deben además estar capacitados técnicamente para resolver cualquier problema que presente la nave durante el viaje. Necesitan usar trajes especiales para salir de la nave, ya que ellos los protegen de la radiación, regulan la presión sanguínea y les proporcionan oxígeno.

Son astronautas todos aquellos que navegan en naves espaciales, por el espacio exterior, prefiriéndose para los viajeros rusos la denominación de cosmonautas, si bien son términos sinónimos. El primer cosmonauta, por ser de origen ruso, fue el piloto militar, Yuri Alekséyevich Gagarin. Lo hizo a bordo de la nave Vostok 1 que pesaba seis toneladas, y realizó la travesía de orbitar nuestro planeta, de modo automático, el 12 de abril de 1961, demandando la aventura el lapso de una hora y cuarenta y ocho minutos.

En Estados Unidos, entre 1961 y 1975 se lanzaron al espacio exterior las naves Apolo. De las treinta y un misiones tripuladas, la Apolo VIII rodeó la Luna, y la más conocida, la Apolo XI permitió que el 21 de julio de 1969, el astronauta norteamericano Neil Armstrong pisara el suelo lunar.

Ser astronauta es una profesión muy riesgosa y muchos murieron en sus vuelos. La primera muerte en el espacio la sufrió una perra llamada Laika a bordo del Sputnik en 1957. Fue un acto de extrema crueldad ya que se sabía que no tenía posibilidades la nave de volver a la Tierra.

Entre las víctimas humanas, podemos nombrar al astronauta Valentín Bondarenko, quien falleció el 23 de marzo de 1961, por un incendio durante una prueba de resistencia. También por un incendio fallecieron los tripulantes de la Apolo 1 durante la simulación del lanzamiento en 1967. Otro caso fue el del tripulante de la Soyuz 1, el coronel Vladímir Mijáilovich Komarov quien se estrelló por fallas en su paracaídas al regresar a la tierra en 1967. En 1971 murieron por asfixia los tripulantes de la Soyuz 11 pues no tenían puestos trajes espaciales, y hubo un escape de aire dentro de la cápsula. En 1986 se ahogaron todos los tripulantes del transbordador Challenger y el transbordador oficial Columbia se desintegró en 2003, muriendo los siete astronautas que lo ocupaban.