Concepto de barbarie

Los romanos llamaron bárbaros a aquellos que eran extranjeros, y poseían costumbres distintas a las romanas, que ellos calificaron como rudas y primitivas. Fueron los pueblos bárbaros de origen germánico, los que invadieron progresivamente el Imperio Romano de Occidente, siendo admitidos por los propios romanos en sus fuerzas armadas, porque los necesitaban para combatir a otros bárbaros más sanguinarios, como el caso de Atila, y en el año 476, fueron estos extranjeros, considerados incultos por los romanos, los que hicieron caer el imperio romano occidental, que quedó bajo su mando.

Así pasó el concepto de barbarie a significar lo opuesto a los que fijan las pautas culturales de una comunidad. Son actitudes de barbarie las que se consideran no civilizadas, crueles y degradantes hacia los semejantes, por ejemplo el terrorismo islámico, el terrorismo de Estado que impusieron las dictaduras latinoamericanas en la década de 1970, la explotación de mujeres y niños, la esclavitud, etcétera.

Sin embargo, este concepto de barbarie encubre una concepción etnocentrista, de considerar a la propia cultura como superior, y la barbarie puede calificar tanto a una como a otra cultura según desde la óptica como se mire, y el momento histórico desde el que se juzgue. Los españoles consideraron actos de barbarie los sacrificios humanos que hacían los aborígenes americanos, mientras que también desde el punto de vista opuesto, pueden verse como actos de barbarie, matar a los aborígenes por no aceptar la religión cristiana de amor y caridad, y tratar de que dejaran sus costumbres, para ellos bárbaras, para introducirse en los cánones de la civilización europea, para ellos, digna de imponer, incluso por la fuerza.

Immanuel Kant consideró que la barbarie era lo contrario a la filosofía de la ilustración, al pensamiento racional, y debía eliminarse.

Domingo Faustino Sarmiento identificó a la barbarie con los intransigentes españoles, mientras que el resto de los países europeos y Norteamérica, representaban el progreso y la civilización. La barbarie residía para él, en el campo encarnada en el gaucho y el federalismo, y la civilización, en el área urbana y en el unitarismo. Lo plasmó en la obra que escribió durante su exilio en tierras chilenas, en 1945, llamada "Facundo o civilización y barbarie en las pampas argentinas", representando Facundo al gaucho y líder federal de la provincia argentina de La Rioja, Juan Facundo Quiroga, siendo el propósito atacar a gobernador de Buenos Aures, Juan manuel de Rosas, que al igual que Quiroga, re`resentaba a la barbarie.