Concepto de celestina

Se conoce como celestina, a la mujer que oficia de “casamentera”, acercando a las parejas con fines románticos. Por ejemplo: “Me gusta hacer de celestina, presentar personas que me parece que tienen afinidad, para que puedan ser felices juntos”, “Deja de hacer de celestina, pues, quedas como entrometida” o “No necesito de celestinas para conseguir pareja”.

Este nombre (de celestina) proviene del personaje Celestina de la obra dialogada, que se le atribuye al escritor español, Fernando de Rojas (1455-1541) que es la Tragicomedia de Calisto y Melibea, relatando la historia de amor de Calisto, que consigue la aceptación de Melibea, gracias a la intermediación de Celestina, una alcahuete codiciosa e inescrupulosa. Su género es discutido, ya que algunos la consideran una comedia humanística, y, otros, una novela romántica y dramática, por el final trágico de todos sus personajes.

Si bien no se sabe la fecha cierta de su primera edición, se cree que data de los inicios del siglo XVI, y fue muy cuestionada por creerse que era contraria a las buenas costumbres, y, por lo tanto, inmoral, siendo prohibida en el año 1792. Ya desde las primeras ediciones, era frecuente, denominar a la obra “La Celestina”, siendo en Venecia (Italia) donde aparece junto al título, en la portada, con una tipografía más pequeña, en la edición de 1519, siendo imitada por ediciones francesas.

También es Celestina, la protagonista y narradora de la novela “Diario de una Camarera”, que el francés Octave Mirbeau, publicó en el año 1900. La Celestina es una muchacha humilde, cuyo padre es marinero, y queda huérfana a temprana edad. Gracias a su trabajo de mucama para encumbradas familias parisinas, adquiere elegancia y buenos modales, para luego desempeñarse como camarera y conocer los vicios y debilidades morales de los poderosos e influyentes personajes de la época, convirtiéndose ella misma, tras casarse, en una burguesa, de profundas contradicciones.

En forma irónica, se le dice “celestina” a quien facilita contactos especulativos, ya sean de índole política o económica.

Con referencia al color celeste (del latín “caelestis”) del que deriva, se le conoce como celestina, a un mineral de color azulado e integrado por sulfato de estronciana, formado en yacimientos salinos y de azufre; y, en menor medida, en yacimientos metalíferos y en formaciones rocosas sedimentarias, especialmente, calcáreas. Con propiedades similares a la barita, se trata de un sulfato anhidro.

En Zoología, y también referenciando a su color, se llama celestina a un ave tucumana (Argentina) que tiene ese tono en sus alas, siendo amarillo pálido el resto de su cuerpo.