Concepto de confiado

Un individuo confiado, es aquel que cree en los demás, sin considerar que las palabras, consejos o actitudes ajenas pueden ser emitidas o hechas con el fin de perjudicarlo. Es lo contrario al desconfiado, que siempre ve amenazas en las acciones ajenas.

Son personas nobles, pero, a veces un poco crédulas e ingenuas, y, si bien no es bueno ser desconfiado; en general, es recomendable tomas ciertas precauciones, para no ser víctimas de seres inescrupulosos.

Hay personas que son confiadas con cualquiera, incluso con desconocidos, siendo, en este caso, muy peligroso. Los niños suelen ser muy confiados, y esto los expone a situaciones de inseguridad, por lo que los adultos de la familia, tiene que explicarles que no deben ser confiados con desconocidos.

Los adolescentes son muy confiados con su grupo de pares, por lo que los padres deben estar atento a las compañías, pues la imitación de sus conductas es una característica de esta etapa de la vida.

En ocasiones, somos confiados con alguien a quien tenemos sumo aprecio y terminamos decepcionados, pero, en este caso, ser confiados es algo natural.

Los animales domésticos, especialmente los perros, suelen ser confiados con sus amos, mientras que los salvajes huyen, por desconfianza, de la presencia humana.

Ejemplos: “Fui muy confiado con mi vecino, creyendo que tenía problemas graves de salud, y por eso le presté mis ahorros; pero luego me enteré que los usó para irse de vacaciones”, “Mi pequeño hijo es muy confiado, y debo advertirle que no se acerque si lo llaman personas desconocidas” o “Puse todas mis esperanzas en este nuevo amor, fui confiado y generoso, y me pagaron con una traición”.

También se puede ser confiado con respecto a las propias habilidades físicas y mentales, lo que también suele ser arriesgado. Son personas autosuficientes, que no creen que algo malo pueda pasarles, pues tienen la autoestima muy alta o se sienten invencibles. Esto es bastante común en la juventud, donde los adolescentes se sienten invencibles, lo que los lleva a realizar muchas veces acciones extremas, especialmente, si son inquietos y rebeldes, lo que no deja de ser normal, pero también requiere, que los adultos responsables de ellos, se mantengan alertas.

Ejemplos de uso: “Estaba tan confiado en su capacidad intelectual, que creyó que con leer una sola vez los apuntes de clase, aprobaría el examen, pero eso no ocurrió”, “El médico estaba confiado en que podría intervenir quirúrgicamente a su paciente, tras haber realizado antes dos operaciones, pero el cansancio pudo más, y cometió un error fatal” o “El adolescente confiado en que podía saltar de un muro a otro, para demostrar valor ante sus amigos, terminó con dos costillas rotas y una pierna fracturada”.