Concepto de conmiseración

La palabra conmiseración procede del latín “conmiserationis”, a su vez de “miser” en el sentido de “miseria” que tiene el significado de sentir pena, dolor o misericordia frente al dolor o sufrimiento ajeno. Cuando la pena o lástima se siente hacia uno mismo se llama auto conmiseración. Las personas que tienen este sentimiento son en general pesimistas, con baja autoestima, y ven sus logros con poca significación haciendo hincapié en sus frustraciones y victimizándose. Se tornan egoístas, ya que su dolor los ciega para ver el sufrimiento ajeno, y no pueden lograr ser felices.

Un sinónimo de conmiseración es misericordia, siendo un sentimiento noble que nos pone en el lugar de quienes sufren, sean nuestros semejantes o los integrantes del mundo animal o vegetal. Ejemplos: “Ten conmiseración con ese árbol. Es parte de la naturaleza y no tienen derecho a destruirlo”, “Mi primo tiene mucha conmiseración hacia los animales, en su casa tiene un refugio para cachorritos abandonados” o “Si en el mundo hubiera más conmiseración no habría tantas personas pasando hambre o frío”. En general quien tiene conmiseración con la naturaleza la tiene también para con los humanos, y muchos autores de crímenes aberrantes comenzaron haciéndoles daños a animales indefensos, no mostrando ninguna conmiseración.

Si bien existe una predisposición genética hacia la empatía, la solidaridad y la conmiseración, estos valores o su ausencia pueden ser producto del ambiente. La educación, las condiciones de vida, el entorno familiar, pueden contribuir a desarrollarlas o a deteriorarlas. Ejemplos: “Nació en un hogar disfuncional donde nadie se ocupó de él. Padeció toda clase de infortunios y no habiendo recibido cuidados hoy no sabe sentir conmiseración hacia los demás”.

En la Historia, muchos monstruos han sido inmortalizados por su falta de conmiseración, como el caso de Adolf Hitler que asesinó a tantas personas con suma crueldad y sin motivo durante la Segunda Guerra Mundial.