Concepto de dominico

Dominico es quien pertenece a la orden dominicana u orden de predicadores, fundada en Toulouse (Francia) en el año 1215 y aprobada un año después, por Bula del Papa Honorio III, que sigue la Regla de San Agustín (normativas dadas por Agustín de Hipona, y que regulan la vida monacal, establecen preceptos morales y las obligaciones de los monjes). Debe su nombre a su fundador, Santo Domingo de Guzmán (1170-1221) quien reunió este movimiento de predicadores, en Toulousse, con el objetivo de lograr la conversión de los cátaros al catolicismo. Los cátaros fueron un movimiento gnóstico declarado como herejía, que consideraba al mundo como creación dual de Dios y Satanás, siendo el mundo material creación de este último y por lo tanto repudiable. Contra los cátaros se organizó, tras el fracaso de la misión pacífica de los dominicos, la cruzada albigense, que fue un conflicto violento, que tuvo lugar entre 1209 y 1244, y que logró destruir al catarismo.

Algunos de los dominicos, como Bernardo Gui, en Francia y Tomás de Torquemada, en España, conformaron el Tribunal de la Inquisición, fundado en 1229, que tantos horres cometió.

Sin embargo, otros representantes, como Santo Tomás de Aquino, que tomó la decisión de unirse a la orden, a los 19 años, con la oposición de su familia, que lo tuvo prisionero un año para hacerlo desistir, pero no lo logró, son dignos de gran respeto. Otros miembros, de entre muchos, han sido, San Pedro de Verona, el Papa San pío V, San Alberto Magno y Santa Rosa de Lima. Durante la conquista española en América, el fraile dominico Bartolomé de las Casas (1484-1566) fue defensor de los aborígenes, al renunciar a continuar con su explotación, a través de las encomiendas.

Se caracterizaron los dominicos por su vida pobre y mendicante. Fueron predicadores, que vivían en conventos o casas dentro de las ciudades, incorporando elementos de la vida comunal. Expandieron sus sermones por muchos pueblos y ciudades. La rama seglar se constituyó después, con la Milicia de Jesucristo, llamada posteriormente, Tercera Orden de la Penitencia de los Predicadores.

La gran crisis de la Orden de los Dominicos fue durante la etapa de las grandes revoluciones de los siglos XVIII y XIX, por el corte liberal de las nuevas autoridades. Se produjo, entonces, una restauración, especialmente por la obra del político y religiosos francés, Enrique Lacordaire (1802-1861), pero el número de religiosos de la orden se redujo. En el siglo XX tuvieron gran participación en el Concilio Vaticano II (1962-1965) siendo en la actualidad, los frailes dominicos, unos seis mil quinientos.

Por otra parte, Villa Domínico, es una localidad bonaerense, que pertenece al Partido de Avellaneda, con una población de alrededor de 60.000 habitantes.