Concepto de enardecido

La palabra enardecido, es la acción y el efecto del verbo enardecer, del latín “inardescere”, integrado el término por el prefijo “in” que alude a algo interior, y por el verbo “ardere” en el sentido de arder o encender.

Enardecido se aplica, a algo que se está quemando, pero, especialmente, a los ánimos y sentimientos que se exaltan, y, en muchos casos, quedan fuera de control, en forma de pasiones irrefrenables.

Son sinónimos de enardecido: impetuoso, perturbado, acalorado, arrebatado, apasionado, excitado, azuzado y encendido. Son antónimos: tranquilo, relajado, prudente, medido y calmado.

Ejemplos de uso: “Las llamas, primero, eran diminutas, pero, luego se enardecieron, y cubrieron peligrosamente todo el recinto”, “El debate se enardeció cuando tres oradores comenzaron a insultarse en pos de defender sus ideas”, “Mi amor por esa mujer es algo que enardece mis entrañas y nubla mi mente de pasión”, “No conviene enardecerse en la discusión, se defiende mejor el tema que se expone, cuando se argumenta de modo claro y calmado; si nos dejamos dominar por los impulsos, solo mostraremos debilidad”, “El combate se enardeció y las fuerzas de uno y otro bando, sufrieron muchas bajas”, “El hincha de fútbol gritó enardecido el gol de su equipo”, “El alumno se enardeció cuando vio que había reprobado el examen a pesar de haber estudiado, y se retiró del lugar, balbuceando insultos y golpeando las paredes” o “El animal estaba enardecido de furia, y atacó a los asaltantes para defender a sus amos, con una violencia impropia de él”.

Quien está enardecido, no puede pensar correctamente, su mente se obnubila y se desata su parte instintiva o animal. Depende de la personalidad de cada uno, si puede mantener la calma en situaciones que lo desbordan, o se enardece, lo que, dependiendo del grado, puede tener consecuencias más o menos considerables, ya que no es lo mismo enardecerse y golpear un objeto, que descargar su ira contra otra persona, de modo violento.

En el Antiguo Testamento, se relata que la ira enardeció a Moisés, cuando al regresar del Monte Sinaí con las Tablas de la Ley, vio a su pueblo adorando al becerro de oro.

Como recurso de personificación puede aplicarse a las fuerzas naturales, cuando se tornan impetuosas: “Esta mañana sopló un viento enardecido que derribó varios árboles en la zona”.

En el Cine “El cordero enardecido” es una película francesa, de comedia dramática, de 1973, cuyo título original es “Le mouton enrage”, que se estrenó bajo la dirección de Michel Deville. Trata de un hombre sumiso y apegado a su modesta vida, como un cordero en su rebaño, que, de pronto, conoce el éxito.