Concepto de encono

El encono es el efecto del verbo enconar, cuyo origen etimológico está en la lengua latina, derivándose, por deformación de “inquinare”, vocablo que se integra con el prefijo “in” que indica “dentro” y “cunire”, en el sentido de contaminar.

El encono es un sentimiento negativo de rechazo y enojo, acompañado de rencor y resentimiento, ya sea hacia una persona, un grupo, una idea, una institución, etcétera.

El encono supone el enojo, pero no todo enojo se transforma en encono, ya que éste último es duradero, y el enojo puede ser pasajero.

Las causas pueden ser variadas, por ejemplo: “Tengo encono contra mi hermano, pues mis padres siempre lo prefirieron a él, y si bien sé que no es su culpa, los celos me generan este sentimiento desagradable”, “Mi encono hacia mi vecino surge porque desde que vivo aquí me molesta con todo tipo de ruidos, y no puedo ni trabajar ni descansar en paz”, “Siento encono contra las instituciones de gobierno, pues siento que no me representan”, “El encono de Marx contra el capitalismo, nació de ver oprimida a la clase obrera” o “Siento una angustia existencial y siento encono contra la vida misma”.

A veces uno no es el que siente el encono sino el depositario del mismo, y en este caso puede sentirse lo mismo hacia el otro o no entender el por qué se esa animadversión. El diálogo puede ser un medio oportuno para llegar a un entendimiento y evitar males mayores: “Estaba distanciado de mi primo sin razón aparente, y hablando, descubrimos que la razón de nuestro mutuo encono, se remontaba a peleas infantiles intrascendentes, por lo cual, olvidamos el pasado y ahora teneos una excelente relación” o “Mi ex novia sentía encono contra mí, pero la cité y le aclaré situaciones confusas que habíamos vivido, y al fin, podemos tener un vínculo sano y armonioso”.