Concepto de entrometido

La palabra entrometido hace referencia al resultado del verbo entrometer, del que es su participio, que se originó en el latín “intromittere”, integrado por el prefijo de interioridad “intra”, y “mittere”, que es, en su sentido originario, la acción de enviar, para luego referirse a meterse o introducirse.

Entrometido es aquel que se involucra en algo que no es de su incumbencia sin haberle requerido su opinión o participación, o trata de saber lo que sucede en el ámbito privado de otras personas.

El entrometido no es un sujeto bien visto, pues desagrada su actitud invasiva e irrespetuosa, invitándose a participar en asuntos que los demás prefieren discutir o resolver en su intimidad o con quienes ellos elijan. El entrometido es curioso, y, en general, su vida dista de ser interesante, y por ello decide que debe tomar intervención en la de otros, que pueden ser sus vecinos, compañeros de estudios o trabajo, familiares, o, aún desconocidos.

Ejemplos de uso: “Mi suegra es muy entrometida, la aprecio y me ayuda con el cuidado de los niños, pero viene a visitarme en cualquier día y horario, sin aviso previo”, “Mi vecino es sumamente entrometido, si estamos en el jardín con mi familia, sentimos su mirada observándonos desde su ventana del segundo piso”, “Estaba hablando con una amiga en la puerta de mi casa, y un sujeto entrometido que pasaba, y que no conocemos, interrumpió nuestra conversación, y nos dijo que contemos con su ayuda, pues le pareció que teníamos cara de preocupadas; le agradecimos, pero nos alegró que siguiera su camino” o “Mi compañero de colegio, siempre está tratando de arreglarme mis tareas, y yo quiero hacerlas solo, cuando necesite ayuda, se la pediré”.

A nivel político, cuando un Estado se entromete en los asuntos de otro, le está restando o invadiendo su soberanía, que es el derecho de resolver sus cuestiones, sin intervención de países extranjeros.

En los únicos casos donde ser entrometido es positivo, es cuando se dan situaciones de emergencia, y hay serios riesgos, para la vida, la salud o las posesiones de otras personas, por ejemplo: “El muchacho, audaz y entrometido, ingresó a la vivienda en llamas, y salió con el niño en brazos, salvándole la vida, siendo aclamado por la gente que observaba la terrible escena”, “Por suerte pasó por el lugar un joven e impidió el atraco, al entrometerse y poner en fuga al ladrón, que intentaba robarle a un anciano” o “Tuve que entrometerme pues vi una mujer golpear a su hijo en plena calle, y le dije, que si continuaba en esa actitud, llamaría a la policía”.