Concepto de expeditivo

Expeditivo es un adjetivo que se integra por el verbo expedir más el sufijo de relación “ivo”. El verbo expedir procede etimológicamente del latín “expedire”, compuesto por el prefijo de exterioridad “ex”; el sustantivo “pedis” en el sentido de “pie” y la terminación verbal “ire”.

Se califica de expeditivo aquello que encuentra una rápida salida, que se moviliza con facilidad y sin entorpecimientos. Ser expeditivo es hallar la solución más rápida y eficaz para un problema, brindar una respuesta sin rodeos o evitar cualquier tipo de entorpecimientos vanos.

Quien es expeditivo evita tramitaciones inconducentes, y llega a la meta, antes y mejor. El expeditivo es enemigo de los protocolos y trámites burocráticos. No le lleva mucho tiempo entre pensar la idea y llevarla a la práctica; no duda en exceso y resuelve rápido. No es lo mismo que imprudente, pues el expeditivo es diligente pero racional, no toma decisiones rápidas y temerarias, sino que evalúa las ventajas y los riesgos de modo más veloz, evitando las tramitaciones que no aportan nada, sin descartar las que son relevantes.

Ejemplos: “Mi jefe es muy expeditivo, cuando se propone un negocio, lo piensa, lo analiza y luego convierte su proyecto en realidad”, “Deberías ser más expeditivo, te pasas analizando ideas, pero nunca concretas ninguna” o “Ahora que han impulsado un nuevo sistema de controles, los trámites serán más ágiles y se resolverán de modo expeditivo”.

Cuántas veces nos hemos visto envueltos en una serie de trámites sin sentido para lograr concretar algún proyecto. Algunos podremos suprimirlos voluntariamente y otros nos son impuestos por normas que debemos cumplir, de modo obligatorio. Todo esto atrasa nuestros trámites y los tornan poco expeditivos. En ocasiones somos nosotros mismos, con nuestras dudas y falta de confianza los que los demoramos y entonces es nuestra propia personalidad poco expeditiva la responsable del atraso.