Concepto de ilusorio

La palabra ilusorio, del latín “illusorius” se compone de los siguientes términos latinos: el verbo “illudere” en el sentido de burlar o engañar, más el sufijo de efecto “orius”.

Lo que puede calificarse de ilusorio es lo que carece de existencia real y solo vive en la imaginación, o sea, que no es más que una ilusión o engaño de la mente, por ejemplo: “Es ilusorio creer que el paso del tiempo nos deparará mejor fortuna si no hacemos nada para cambiar el rumbo de nuestras vidas”, “Es ilusorio creer en el amor de alguien que ni siquiera te dirige la mirada”, “La promesas del gobernante sonaron ilusorias, ante la realidad que vive la ciudadanía, que no es nada prometedora”, “El entrenador les habló a los jugadores, de ilusorios contratos que les reportarían muchos beneficios, pero no les dio ninguna referencia a una propuesta concreta” o “Es mejor que continúes en tu trabajo actual y no te hagas ideas ilusorias de conseguir un empleo ideal con lo difícil que está hoy en día obtener un puesto laboral”.

En el hinduismo y dentro de la escuela Advaita Vedanta, las imágenes ilusorias son denominadas “maya”, que en realidad es todo el mundo sensible, que, en la concepción védica, no es más que un espejismo, en el que quedamos atrapados. Maya nos impide ver la verdad, que reside en lo divino y eterno, pues separa, con su velo, lo mundano de lo espiritual. Correr ese velo significa entender que el ser humano forma parte de la energía universal.
En otro sentido, también se usa el término ilusorio, para hablar de aquello sin valor, por ejemplo: “Los cambios que hizo mi padre en la casa son ilusorios, ni me di cuenta que había reformado algo”, “En mi trabajo se tomaron medidas ilusorias para mejorar las ventas ya que nadie las notó y los clientes siguen sin venir” o “Las ilusorias ventajas que nos concedieron para poder estudiar, a los que tenemos carencias económicas, no alcanzan para nada”.