Concepto de investidura

La palabra investidura se integra de los siguientes términos de origen latino: el prefijo de interioridad “in”, el verbo “vestire” que significa “vestir”, más los sufijos “atu” que designa al agente que recibe la acción verbal y el de resultado “ura”.

la investidura nace como una ceremonia del medioevo feudal, donde el vasallo recibía de su señor, de modo simbólico, las tierras destinadas a la producción agrícola y las armas para defender el reino.

Luego pasó a designar, tal como se lo conoce actualmente, a la acción y al resultado de conferir a una persona un cargo relevante a nivel político-social, lo que se realiza durante una ceremonia formal. Se conocen las investiduras presidenciales y las parlamentarias, las que se concretan en la renovación de autoridades donde se produce el traspaso del mando, en los sistemas presidencialistas y parlamentarios, respectivamente; quedando el poder político en sus manos, mientras dura su mandato.

En el seno de la iglesia, el Papa es investido como jefe de la iglesia católica, Obispo de Roma y soberano de la Ciudad del Vaticano.

Los poderes conferidos a los mandatarios civiles y religiosos, originó un enfrentamiento por los nombramientos dentro de la iglesia, durante los años 1075 y 1124, en el Sacro Imperio Romano Germánico, conocido como “Querella de las investiduras”. Se trataba de un grave problema para la iglesia, pues los feudos eclesiásticos eran conferidos por los monarcas a sus parientes o amigos, y así también los investían como clérigos, sin mediación de las autoridades eclesiásticas.

Se habla del respeto a la investidura para referirse a la especial consideración que debe tenerse con quien detenta esos altos mandos dentro de la sociedad: “En el programa televisivo se burlaron del Presidente de la nación y eso es una enorme falta de respeto a su investidura, que nos hace daño como pueblo”.

En Psicología “la investidura” es como llama Freud al proceso por el cual la pulsión es investida por la representación, teniendo como consecuencia adquirir la “dignidad” de convertirse en psíquica y denominarse “libido”.