Concepto de novicia

El sustantivo femenino novicia, o en masculino, novicio, procede etimológicamente del latín “novicius” en el sentido de “nuevo”.

Es por ello que se dice que alguien es novicia o novicio en un arte, ciencia o profesión cuando recién se está iniciando, en proceso de adaptación y conocimiento: “Soy novicia en el arte de escribir, recién estoy dando los primeros pasos en el género literario, y comencé por hacer unos borradores que le mostraré a mi maestro. Si progreso en este campo, me gustaría llegar a convertirme en una gran escritora, aunque sé que el camino es largo y complicado”.

Es en el ámbito religioso donde se emplea con frecuencia la palabra novicia para hacer referencia a aquella persona que ha tomado los hábitos pero aún no ha profesado, o sea no ha hecho aún los votos, pues está en un período de prueba y reflexión, antes de tomar la decisión definitiva, que en el cristianismo de dedicar su vida a Dios y Jesucristo. Se acostumbra en las congregaciones cristianas y budistas y dura alrededor de un año, luego de haber sido escogidos tras su postulación.

En el cristianismo, durante ese tiempo recibirán clases teóricas y prácticas, ejercitarán su cuerpo y prepararán su espíritu, realizarán tareas cooperativas para la vida en comunidad, con tiempo de dedicación especial a la catequesis, y deberán apreciar si aceptan las reglas que se les imponen y descubrir si se trata de su verdadera vocación, y estar dispuestas a cumplir con los votos de castidad, obediencia y pobreza.

Como a las novicias se les exige recato y modestia, por extensión se califica de novicia a aquella mujer que posee esas cualidades.

En el budismo al monacato se accede tras un período de noviciado o sramanera. Luego de este tiempo el novicio puede ser ordenado como monje budista o Bhiksu, que significa mendigo.

“La novicia rebelde” título como se la conoce en Latinoamérica, es una película estadounidense que se estrenó en 1965 que se basó en un musical de Broadway llamado “The Sound of Music”, adaptación de la novela “La historia de los cantantes de la familia Trapp”. La protagonista es una novicia que trabaja como institutriz de los siete hijos de un hombre viudo, capitán de la Marina Imperial austriaca, naciendo entre el dueño de casa y la novicia una historia de amor.

En 1971 se estrenó otra película, en este caso española, con el título “La novicia rebelde” o “la novicia soñadora”, bajo la dirección de Luis Lucia Mingarro y con Rocío Durcal en el rol protagónico de la novicia, de nombre Gloria, que ingresa a un convento y se le encarga trabajar como enfermera.