Concepto de parlamento

La palabra parlamento tiene su origen remoto en el latín “parabola” en el sentido de palabra. Pasó al francés como “parlement” aplicado a la asamblea de ciudadanos que se reunía con fines deliberativos sobre temas de interés común, y de allí llegó al español.

Se denomina parlamento a cualquier expresión manifestada a través del habla, pudiendo tratarse de una charla o discurso sobre temas diversos: “El orador comenzó su parlamento refiriéndose a los problemas que afectan al conjunto de la institución que representa” o “Su parlamento fue tan extenso, que al final ya nadie le prestaba atención”.

El Parlamento como órgano político electivo, y uno de los poderes del Estado, de los tres que lo conforman, junto al Ejecutivo y al Judicial, en la reparticipación tripartita propuesta por Montesquieu para combatir el absoluto poder de las monarquías de la Edad Moderna, nació en Inglaterra, gestándose desde la Edad Media, concretándose en 1707 con el acta de la Unión que sentó las bases del Parlamento de Gran Bretaña y en 1801 del Reino Unido (aunque podemos reconocer antecedentes de reuniones populares desde la Grecia antigua).

En los modernos sistemas monárquicos parlamentarios, como el del Reino Unido o Canadá, el rey solo tiene una función representativa de su país, siendo el Parlamento quien realmente gobierna. Existen también Repúblicas Parlamentarias, como en Finlandia o Sudáfrica.

De los cincuenta estados europeos, treinta y ocho tienen sistemas parlamentarios, y también lo poseen una decena de los países caribeños.

En los sistemas de repúblicas presidencialistas, donde no hay reyes, por ejemplo en Estados Unidos, el Parlamento es denominado en general, Congreso, y tiene funciones legislativas y de control de los otros poderes. En este sistema la división de poderes es más marcada que en los parlamentarismos.

Tanto los miembros del Parlamento como los del Congreso se eligen por el voto de los ciudadanos y tienen pluralidad de miembros. Pueden ser unicamerales o bicamerales.