Concepto de parquedad

La parquedad es la cualidad de ser parco, del latín “parcus”, que hace referencia a aquello que es poco, reticente, ahorrativo, austero o escaso. Es lo opuesto al exceso o abundancia.

Puede referirse a lo que se da, se recibe o se hace, en cantidades mínimas, resultando en general, insuficiente, por ejemplo: “El rico hacendado hizo una parca donación a la obra filantrópica, que no condice con su abultado patrimonio”, “El trabajo del empleado es sumamente parco, y no le resulta productivo a la empresa”, “El resultado del examen fue parco, aprobé con lo justo” o “La ayuda que reciben del Estado, las familias carenciadas, es parco, apenas les alcanza para sobrevivir”.

Con respecto a la comunicación, se dice que ofrece parquedad, cuando no se dan detalles, se habla o escribe estrictamente lo necesario, quedando muchos puntos sin aclarar o no resultando el mensaje simpático o atractivo. Puede ocurrir esto, en un artículo periodístico, en un discurso, en un texto escolar, en una conversación formal o informal, etcétera. Por ejemplo: “El Presidente del club ofreció un discurso de parquedad evidente, ya que no mencionó muchos aspectos de la institución que preocupan a los socios”, “El actor fue premiado, y dirigió al público parcas palabras, que no denotaban ninguna emoción, decepcionando a sus fans”, “Es parco el informe que leí en el periódico sobre las nuevas medidas económicas; me quedaron muchas dudas al respecto”, “Escribe muy bonito, pero como es muy tímido, al conversar, su parquedad lo hace parecer antipático” o “Prefiero las personas parcas al hablar, que las que no paran de decir cosas; por supuesto, que lo ideal, es el punto medio”.

Si bien las personas que se expresan con parquedad pueden ser buenas y educadas, a menudo aparecen como frías, reservadas, distantes, y poco accesibles, por lo que suelen no tener muchos amigos, siendo difícil llegar a conocerlos en profundidad. Influyen en este modo de comunicarse, factores heredados; pero, fundamentalmente ambientales. Puede resultar positivo, pues pueden ser sumamente confiables y leales, al no hablar de más; y, si también son parcos para demostrar sus emociones, si bien esto los hace poco cariñosos, son también capaces de no tener desbordes emocionales negativos. Por ejemplo: “Mi primo es parco, pero, así como no me demuestra su cariño con palabras o gestos bonitos, tampoco lo he visto enfurecerse jamás”. Por el contrario, si la parquedad es selectiva, solo para demostrar lo bueno, sería altamente nocivo, por ejemplo: “Mi vecino es parco para saludar o conversar, pero cuando se enoja, no ahorra en insultos”.