Concepto de postergación

La palabra postergación es tanto la acción como además el efecto del verbo postergar, que procede etimológicamente del latín “postergare”, integrado el término por el prefijo “post” que indica luego o después, el sustantivo “tergum” que designa espalda y la terminación verbal “are” que indica que se trata de un verbo de primera conjugación.

Postergación es dejar algo (material o inmaterial) para más adelante, aplazarlo, no resolverlo en el tiempo presente.

La postergación puede deberse a situaciones de emergencia de tipo personal: “He cancelado mi viaje a México, lo haré más adelante. La postergación se debe a que mi madre enfermó y debo cuidarla” o a problemas más globales: “El viaje ha sufrido una postergación pues el avión no estaba en condiciones técnicas óptimas para volar”.

Los tiempos de las postergaciones son variables, desde unos pocos minutos hasta años, o incluso, décadas o siglos: “La postergación de la salida es solo por veinte minutos”, “Me han postergado la mesa examinadora para dentro de tres días”, “La postergación de las obras del ensanchamiento de la calle ya duró 12 años” o “La modernización de la ciudad nunca se produjo. Hace cien años de su fundación y siempre las obras han sufrido postergaciones”.

En los casos mencionados, la postergación es ineludible, pero en otros, se debe solo a la falta de voluntad de hacer las cosas en el tiempo adecuado. Se conoce a este mal hábito también como procrastinación. Así se van acumulando tareas pendientes que terminan por agobiarnos, y causarnos mucho mayor malestar que el que hubiéramos sufrido si las hubiéramos hecho a tiempo. El miedo a la frustración, la falta de motivación, la comodidad de no realizar el esfuerzo pueden ser algunos de los motivos.

También se habla de postergación de nuestras propias necesidades, cuando atendemos los reclamos de otras personas poniendo sus demandas por encima de nuestros deseos: “Basta ya de postergarte, tus hijos ya son grandes y pueden procurarse solos el sustento, piensa alguna vez en ti y date algún gusto”.

A veces lo que se postergan son las manifestaciones de sentimientos y nos estaremos perdiendo de vivencias espirituales irrecuperables: “Postergué tanto en decirle que la amaba que ella partió a vivir en un lugar lejano en compañía de otro amor” o “Postergué en darle mi perdón y ahora ya no puede escucharme pues falleció”.

En el pago de deudas con plazos de vencimiento, las postergaciones nos harán incurrir en mora, con el incremento de lo debido en concepto de intereses compensatorios y punitorios.

Se llaman grupos postergados, a aquellos que quedan relegados del progreso y de la concesión de derechos. Por ejemplo: “La gente que habita en las villas de emergencia han sufrido desde antaño postergaciones en sus reclamos”.