Concepto de dilación

La palabra dilación, procede del latín “dilationis” en el sentido de retraso o postergación temporal.

Cualquier actividad o proceso que sufre un retraso en el tiempo de ejecución, se dice que sufre una dilación. Este retraso puede darse de modo voluntario, por razones estratégicas; o deberse a causas ajenas a la libre decisión de quienes se ven afectados por ella. En el primer caso, podemos dar como ejemplo, el caso de que alguien, prefiera una dilación antes de tomar una decisión importante, que prefiera repensar; como casarse o hacer un viaje, o creer que, si se posterga una operación financiera, podría ser más rentable en el futuro. En el segundo caso, podría ocurrir una dilación, si, por ejemplo, la producción de una fábrica se detiene y no se puede cumplir con el pedido en el tiempo estipulado, por no conseguirse las materias primas o por una huelga del personal.

La dilación o retraso en el cumplimiento de la prestación requerida en la obligación, da lugar a la constitución de la mora del deudor, debiendo pagar además del objeto adeudado los intereses compensatorios y punitorios que correspondan.

Ejemplos: “la dilación en la salida del tren hizo que los pasajeros expresaran su disgusto”, “La maestra, reprogramó el examen y con esa dilación permitió que los alumnos pudieran preparase mejor” o “Hubo una dilación en el pago de la deuda externa, y el país ahora debe refinanciarla”.

Hay personas que habitualmente dilatan sus compromisos, no asumiendo sus responsabilidades cuando corresponde, y eso las hace poco creíbles y no confiables. Ejemplo: “No le encargaré este trabajo a mi primo, ya que seguramente lo dilatará, y pasará mucho tiempo antes que lo termine”.

No debemos confundir dilación que es un alargamiento temporal con la dilatación que es una prolongación de volumen, superficie o longitud de algo material.