Concepto de proeza

La palabra proeza se originó en el latín “prodesse”, vocablo integrado por “prod” que indica una dirección hacia adelante, y el verbo “esse” que se traduce como ser o estar. Tendría el significado de “ser de utilidad o beneficio”. Sin embargo, al español, parece haber llegado desde “proece” que es un término del francés medieval.

Una proeza es una hazaña, un acto heroico que requiere de valor, esfuerzo, constancia, ansias de superación y entereza, que puede ser lograda por un solo individuo o por un conjunto de personas. Quienes realizan proezas son en general hombres y mujeres decididos que no le temen al peligro, aunque no todas las proezas ocasionan riesgos físicos, ya que tanto puede ser una proeza escalar el Aconcagua, ganar una competencia deportiva ante un rival muy difícil de vencer o unir a nado dos lugares distantes de aguas profundas, como descubrir una vacuna que proteja contra una enfermedad peligrosa o hacer arte en un país en guerra, como el caso del cineasta iraquí Oday Rasheed.

Algunas proezas son indiscutibles, y otras tienen una valoración subjetiva. Ejemplos: “La humanidad celebró en 1969 la enorme proeza de pisar el suelo lunar”, “El bombero entró a la casa en llamas y rescató a los niños que allí dormían, arriesgando su vida en esta proeza”, “Es una proeza para mí haberme recibido en tan poco tiempo, estudiando y trabajando en forma conjunta, aunque para mi familia es algo que debe verse como normal” o “Todos felicitan al niño por su proeza de saltar de un edificio a otro, y a mí sólo me parece una actitud reprobable por lo temeraria y falta de utilidad”.

En la Biblia se habla muchas veces de las proezas de Dios, y las que harán los hombres con la ayuda de Dios derrotando a sus enemigos.