Concepto de reencuentro

La palabra reencuentro se compone del prefijo de repetición “re”, y la acción y el efecto del verbo encontrar en el sentido de “hallar”. Se encuentra algo que nunca se tuvo, en cambio se reencuentra lo que se ha perdido o se ha dejado de tener, y ahora nuevamente se lo posee.

Puede darse entre dos personas: “Se reencontraron los amigos luego de varios años de no saber nada uno del otro”. Entre animales: “El cachorro perdido se reencontró con su madre, que lo buscó afanosamente”. Entre personas y animales: “Me reencontré con mi mascota luego de las vacaciones y nuestra alegría mutua fue inmensa”. Pueden también reencontrarse cosas: “Abriendo un viejo baúl reencontré una carta que mi madre me escribió cuando era apenas un adolescente y me embargó la emoción”.

El reencuentro puede ser también con uno mismo, cuando nos sentimos perdidos en el camino de la vida, dejamos de amarnos y cuidarnos; y significa reconciliarnos con nuestro pasado y con nuestro destino.

El reencuentro amoroso ocurre cuando una pareja se ha separado y luego decide proseguir con la relación.

En la religión, el reencuentro del ser humano con Dios, implica volver a incluirlo en sus vidas, cuando por diversas circunstancias se había perdido la fe: “El hombre renegó de Dios cuando perdió a su familia, pero hoy, ya más calmo se reencontró con el Creador y decidió seguir en el camino religioso”.

Algunos reencuentros son positivos y generan gozo: “Se organizó una cena de reencuentro con motivo de celebrarse cincuenta años de la finalización de los estudios de la promoción”; pero otros, ocasionan sufrimiento: “Se reencontró con el asesino de su padre, y no pudo contener su inmenso rencor” o “Reencontrar a mi familia que me abandonó cuando niño, fue una situación angustiante”.

En Literatura “Reencuentro” es el título de una novela del alemán Fred Uhlman. Este escritor judío ubicó su obra en plena época nazi, luego de la primera Guerra Mundial, cuando Hitler aprovechó las humillantes condiciones impuestas a los alemanes por el Tratado de Versalles para imponer su demoledora ideología. En ese contexto dos amigos deben separarse y desde el exilio, el joven judío recibe una carta de su compañero.