Concepto de reproche

La palabra reproche procede de igual término francés, el que a su vez es la acción y el efecto de reprochar, del francés “reprocher” y a su vez, del latín “repropiare” y su significado es el de una reprobación que alguien se hace a sí mismo o a otro por alguna acción indigna. Ejemplos: “Me reprocho constantemente haber colocado a mi padre en un asilo durante los últimos años de su vida y mi conciencia me castiga sin piedad” o “Mi reproche hacia ti se basa en tu constante indiferencia”, respectivamente.

Se trata de una queja, de un reclamo fundado, donde se hace saber a quien va dirigido la disconformidad con los hechos reprochables. Los reproches pueden hacerse de frente, en forma presencial o por cualquier medio de comunicación oral o escrito: “Mi madre me tiene cansada con sus reproches, cada vez que voy a su casa me recrimina el largo tiempo que pasó desde mi última visita”, “Me llamó por teléfono y lo único que escuché es una larga lista de reproches sobre mi conducta” o “Recibí una carta de la empresa en la que trabajo, reprochándome no haber asistido a la reunión de personal”.

El reproche es bueno, si luego de ello se está dispuesto a escuchar y a dialogar con quien recibe la reprobación, para tratar de que no vuelva a ocurrir lo que motivó la queja, o para entender que quien hizo lo que tanto molestó a quien reprocha, tuvo algún motivo válido o lo hizo sin darse cuenta.

Las relaciones sociales son difíciles, especialmente cuando hay convivencia, como en el caso de las parejas, de los que comparten un lugar de trabajo o de estudios, entre vecinos, etcétera, y los reproches de vez en cuando, en cualquiera de estos ámbitos es muy común, sano y normal.

En las parejas, los reproches surgen en general cuando terminada la etapa del enamoramiento, donde comienza a verse al otro como alguien que tiene defectos, que no es el ser idealizado que creímos en un primer momento, y eso frustra, pues se comprueba que el otro es un ser humano con virtudes, pero también con cosas que no nos agradan, y no es como se soñó. Es común que en la pareja alguien aporte más que el otro, y eso puede conducir a que se le reproche lo que aparece como algo injusto. Sería conveniente cambiar el reproche por el diálogo sincero y por acuerdos de convivencia, pues los reproches continuos desgastan y ponen en crisis cualquier relación.

En Derecho Penal el reproche es un juicio que se hace al autor de una conducta antijurídica, para declararlo culpable de la misma y en su caso, condenarlo. Para ello debe haber actuado en uso de su libertad y con plena conciencia de sus actos, de lo contrario, aún cuando su conducta fuera reprochable sería inimputable.